YPF congela precios de nafta por 45 días: acuerdo para frenar subas.
En un escenario marcado por la incertidumbre internacional y la presión inflacionaria local, la petrolera estatal YPF ha tomado una decisión contundente: estabilizar el valor de la nafta y el gasoil durante los próximos 45 días. Esta medida, impulsada por el presidente de la compañía, Horacio Marín, busca dar previsibilidad a los consumidores tras los fuertes incrementos registrados en el mes de marzo.
El «buffer» contra la crisis internacional
Durante el mes pasado, los surtidores argentinos reflejaron aumentos que promediaron entre el 15% y el 20%, dependiendo del producto y la zona geográfica. Esta fuerte escalada, comparable únicamente con la suba de diciembre de 2023 tras la devaluación, encontró su principal motor en el conflicto de Medio Oriente. La tensión global disparó el crudo por encima de los US$100 el barril, dejando atrás la franja de los US$70 previos.
De hecho, el crudo Brent alcanzó picos en torno a los US$108 el barril (con subas intradiarias del 6%), en medio de las presiones sobre Donald Trump para frenar la guerra contra Irán y reabrir el Estrecho de Ormuz, un paso clave por donde transita el 20% del consumo global de petróleo y GNL. A pesar de esto, los aumentos locales quedaron rezagados respecto al valor internacional.
Para evitar un impacto aún mayor, Marín anunció a través de la red social X la implementación de un “buffer (amortiguador) de precios”, consensuado entre las empresas productoras, refinadoras y comercializadoras. “Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor”, explicó el máximo ejecutivo de la firma.

Medidas del Gobierno para contener la inflación
La estrategia de YPF va en sintonía con las recientes decisiones del Gobierno nacional para aliviar la presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en marzo proyecta ubicarse por encima del 3% mensual.
Entre las acciones oficiales para contener la inflación, el Ministerio de Economía resolvió postergar en abril la actualización de los impuestos a los combustibles, los cuales se ajustan en base a la inflación y representan una fuente de recaudación clave. Asimismo, se autorizó un mayor corte de etanol en la mezcla de los combustibles.
El dilema de YPF: mercado libre y cuidado del consumidor
Como líder indiscutido del sector, con un 56,5% del market share —seguido de lejos por Shell (18,7%), Axion (14,1%), Puma (5,8%) y otros (5,4%)—, YPF se enfrentó a la dicotomía de trasladar el costo real a los surtidores para maximizar ganancias o proteger la demanda. Cabe destacar que la petrolera suele mantener sus precios con una brecha un 5% más económica que sus competidores.
Ante este panorama, Marín fue tajante: “Desde el comienzo de esta guerra en Medio Oriente, no buscamos especular con la alta volatilidad del precio internacional del petróleo, siendo nuestro objetivo generar valor en el largo plazo para nuestra compañía”.
El presidente de YPF aclaró que este acuerdo privado se dio sin intervención del Estado, con el fin de “renovar el compromiso honesto y moral con nuestros consumidores cuidando la demanda en un contexto de incertidumbre global”.
Finalmente, reafirmó la postura de la empresa frente a la dinámica actual: “Operamos en una economía de libre mercado: las empresas observamos la oferta y la demanda y definimos las mejores estrategias comerciales para acompañar a nuestros clientes”.




