China dio un paso histórico en su búsqueda de independencia tecnológica con el lanzamiento de la Lisuan LX 7G100, la primera GPU gaming completamente doméstica con certificación WHQL de Microsoft, convirtiéndose en el cuarto fabricante mundial en obtenerla junto a NVIDIA, AMD e Intel. Sin embargo, las primeras pruebas independientes revelan un rendimiento que queda muy por detrás de sus competidoras occidentales.
La LX 7G100 «Founders Edition», limitada a 1.000 unidades numeradas, se agotó en horas en la plataforma JD.com con más de 22.000 personas en lista de espera. Está fabricada con un chip 7G106 de 6 nanómetros, cuenta con 12 GB de memoria GDDR6, bus de 192 bits y un TDP de 225W. Su precio de lanzamiento es de 3.299 yuanes (unos USD 500), lo que la sitúa al mismo nivel que una RTX 5060 Ti.
En términos de rendimiento real, los benchmarks publicados por el medio chino Chaowanke muestran que la GPU rinde entre un 30% y 50% de una RTX 4060 en juegos modernos. En Cyberpunk 2077 a 1080p alcanza 88 FPS frente a los 232 de la RTX 4060. En Forza Horizon 5 apenas logra 48 FPS. No cuenta con soporte de trazado de rayos por hardware, una función prometida para su segunda generación. A pesar de esto, la estabilidad de sus controladores fue destacada, sin crashes durante las pruebas.
El verdadero desafío: la inteligencia artificial
Más allá del gaming, el lanzamiento de Lisuan se enmarca en una ofensiva mucho más amplia de China por dominar el mercado de semiconductores, especialmente aquellos destinados a la inteligencia artificial. En paralelo, Alibaba presentó su chip Zhenwu M890, un acelerador de IA con 144 GB de memoria que triplica el rendimiento de su predecesor, diseñado para competir con los H100 de NVIDIA en el mercado chino. La empresa ya ha entregado más de 560.000 unidades Zhenwu a 400 clientes en 20 industrias.
Huawei por su parte está capturando la mayor porción del mercado doméstico de chips de IA con su serie Ascend, y proyecta ingresos récord de USD 12.000 millones en 2026. La empresa planea enviar 750.000 unidades de su procesador 950PR este año, impulsada por la creciente demanda de empresas chinas que buscan reemplazar los chips de NVIDIA.
Loongson, otro fabricante estatal chino, anunció su GPU 9A1000 con rendimiento equivalente a una AMD RX 550 (de 2017) y 40 TOPS de capacidad de IA, apuntando al mercado de equipos de escritorio gubernamentales y empresariales.
NVIDIA: del dominio absoluto al 0% en China
El impacto sobre NVIDIA ha sido profundo. Su CEO, Jensen Huang, reconoció que la participación de mercado de la compañía en aceleradores de IA en China cayó al 0%, admitiendo que «le entregaron» ese mercado a Huawei. «Hemos evacuado ese país», declaró en una entrevista con CNBC. En algún momento, China representaba una cuarta parte de los ingresos de centros de datos de NVIDIA, un negocio valuado en potenciales USD 50.000 millones.
China prohibió además la RTX 5090D V2 de NVIDIA durante la visita de Donald Trump y Jensen Huang a Pekín, en una medida interpretada como una declaración política. Mientras tanto, los chips H200 que Estados Unidos autorizó para su venta en China bajo un estricto régimen de licencias nunca llegaron a ingresar al país, bloqueados por las aduanas chinas.
A pesar de esto, NVIDIA reportó ingresos récord de USD 81.600 millones en su primer trimestre fiscal 2027, un crecimiento del 85% interanual, impulsado por la demanda de IA en Estados Unidos, Europa y el resto del mundo. La compañía proyecta ingresos de USD 91.000 millones para el próximo trimestre. Sin embargo, el mercado sigue de cerca cualquier señal de desaceleración, especialmente con la creciente competencia de alternativas chinas y de otros actores globales como Google (con su TPU) y Tenstorrent.
¿Qué significa para el futuro de la IA?
El surgimiento de GPUs chinas funcionales, aunque tecnológicamente rezagadas, tiene implicaciones profundas para la industria de la inteligencia artificial. Por un lado, demuestra que las restricciones de exportación de Estados Unidos han tenido el efecto contrario al deseado: en lugar de frenar a China, aceleraron el desarrollo de su propia industria de semiconductores. El mercado de chips de IA en China pasará de USD 20.800 millones en 2024 a USD 196.200 millones en 2029, según proyecciones de Guotai Haitong Securities.
Sin embargo, la brecha tecnológica sigue siendo enorme. El chip Zhenwu M890 de Alibaba tiene un rendimiento comparable al H100 de NVIDIA (2022), mientras que NVIDIA ya está produciendo Blackwell y preparando Rubin para 2027. La producción de chips domésticos chinos además enfrenta limitaciones de capacidad en las fundiciones locales como SMIC.
Para los inversores, la situación presenta un escenario dual: NVIDIA sigue siendo el jugador dominante a nivel global con márgenes extraordinarios, pero la pérdida del mercado chino y el surgimiento de competidores respaldados por estados representan un riesgo estructural a largo plazo. Empresas como Alibaba (con su división T-Head), Huawei y la propia Lisuan Technology podrían capturar valor significativo en el mercado doméstico chino, que será el segundo más grande del mundo en chips de IA para 2029.
