La capital ucraniana vivió una de sus jornadas más dramáticas desde el inicio de la invasión hace cuatro años
En lo que representó una de las ofensivas aéreas más masivas y brutales hasta la fecha, las fuerzas rusas descargaron una demoledora combinación de proyectiles y dispositivos no tripulados sobrevolando el cielo de Kiev. El ataque nocturno, que se extendió por varias horas, dejó un saldo trágico de civiles fallecidos, decenas de heridos y una infraestructura urbana severamente dañada, reactivando las alarmas internacionales ante la escalada del conflicto.
Una ofensiva aérea sin precedentes sobre la capital ucraniana
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por la Fuerza Aérea de Ucrania, los sistemas de defensa locales tuvieron que hacer frente a un despliegue sin igual: se detectaron 690 aparatos de ataque en total, compuestos por 90 misiles de diversas características y 600 drones tácticos. Dentro del letal arsenal utilizado por Moscú, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski confirmó el uso de un misil hipersónico Oreshnik con capacidad nuclear, sumado a un misil balístico de alcance intermedio, lo que demuestra la ferocidad con la que el Kremlin planificó el embate.
Destrucción en áreas residenciales y víctimas civiles
El impacto del bombardeo se sintió con crudeza en los barrios de la periferia y el corazón de la ciudad. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, detalló que el ataque se cobró la vida de dos personas en la capital y dejó al menos 56 heridos. En tanto, las autoridades de la región colindante informaron sobre otros dos fallecidos y nueve heridos. El blanco de las explosiones incluyó decenas de complejos de viviendas residenciales, un mercado que terminó envuelto en llamas, infraestructura clave para el abastecimiento de agua potable y varios establecimientos escolares que sufrieron destrozos estructurales severos.
La respuesta de Zelenski ante la venganza de Moscú
Este brutal avance ruso se produce apenas días después de un ataque ucraniano contra un liceo en una zona bajo ocupación de Moscú, acción que el presidente ruso Vladimir Putin había prometido vengar públicamente. En un duro descargo a través de sus canales oficiales de Telegram, Zelenski condenó las acciones del Kremlin al señalar la destrucción de los centros educativos y el mercado, lanzando una frase contundente hacia la cúpula rusa: «Están completamente locos». Las fuerzas de rescate continúan trabajando entre los escombros para asistir a las más de 80 personas heridas en toda la región afectada.
