La fractura en la cúpula del Poder Ejecutivo sumó un capítulo de alta tensión institucional.
«La tensa relación entre la vicepresidenta y Javier Milei volvió a tomar estado público y, esta vez, la mandataria apuntó contra el Ministerio de Defensa», evidenciando las profundas diferencias en la gestión del área militar.
Cuestionamientos a la gestión de Defensa
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a criticar implícitamente al presidente Javier Milei, por la compra de un avión en mal estado para la Fuerza Aérea, y aseguró que, en otras gestiones y por cuestiones «mucho menos» importantes, «renunciaban todos los implicados».
En la misma línea, apuntó contra la cartera que lleva adelante el ministro de Defensa, Carlos Presti, y remarcó que los salarios de los empleados del sector militar «están en el subsuelo» y que la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) se encuentra «totalmente quebrada».
A través de sus canales de comunicación, la titular del Senado disparó con dureza:
«Gravísimo. Varios años atrás por mucho menos, renunciaban todos los implicados. Mientras los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada. ¿A quién responden estos uniformados?», cuestionó la vicepresidenta.
Ruptura abierta y acusaciones cruzadas
La relación entre Milei y Villarruel atraviesa, hace varios meses, una ruptura total que se hizo pública por las declaraciones abiertas de ambos: el Presidente la calificó de «traidora» y «demagoga» por tener una agenda propia y alejarse de las manifestaciones que lleva adelante el Gobierno Nacional.
Desde el entorno presidencial, también se la acusa de conspirar para un posible proyecto presidencial en 2027 que, por supuesto, iría en contra de candidatura de La Libertad Avanza (LLA), sin embargo, Villarruel denunció que varios sectores del oficialismo pretenden que presente su renuncia, hecho que descartó de manera tajante.
El origen del quiebre institucional
El quiebre entre el presidente y la vice se profundizó por varios desacuerdos con el manejo que tiene Villarruel en el Senado, mientras que ella misma expresó, de manera pública, que el mandatario debe cuidar sus formas.
Esta situación se acrecentó cuando le negaron el control en las áreas de Seguridad y Defensa, como se había pactado originalmente en la candidatura 2023, un punto que sigue condicionando el diálogo entre los dos principales referentes del Gobierno.
