Villarruel tensa la cuerda con la Casa Rosada.
En medio de una relación cada vez más distante con el núcleo duro del Poder Ejecutivo, la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzó una fuerte declaración que sacudió el escenario político. Durante una rueda de prensa, la titular del Senado se refirió a la delicada situación judicial que atraviesa el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, y exigió transparencia sobre sus bienes.
Una frase contundente en un escenario de fuerte distanciamiento
La vicepresidenta visitó este martes la ciudad de Rosario para asistir a una misa en la Catedral en homenaje a su padre, Eduardo Villarruel, al cumplirse el quinto aniversario de su fallecimiento. Al salir del templo, los cronistas la consultaron sobre el avance de la causa penal contra el ministro coordinador.
“Estamos todos esperando su declaración jurada”, disparó Villarruel de forma tajante. Al ser interrogada sobre si el funcionario de Javier Milei debería dar un paso al costado y presentar su renuncia, la funcionaria prefirió evitar una respuesta directa y se retiró del lugar con una sonrisa.
Respeto institucional y diferenciación de la gestión
Villarruel aprovechó el contacto con los medios para marcar una clara línea divisoria entre su rol institucional y los escándalos que salpican a la Casa Rosada, haciendo alusión a los destratos que habría recibido por parte del entorno presidencial. “Me manejo con mucho respeto hacia la sociedad y todos los sectores. Por supuesto, si a mí me llegaran a faltar el respeto, igualmente no respondería con faltas de respeto. La convivencia en sociedad debe ser basada en eso”, reflexionó.
Asimismo, se desmarcó de las internas de La Libertad Avanza: “No participo de ninguna pelea. Desarrollo mi labor en el Senado y las explicaciones las tiene que dar el Presidente, su hermana o el resto de las personas mencionadas. Yo no tengo nada que decir más que hablar por mis hechos, que son dirigir el Senado y ahorrar el dinero de los argentinos”, concluyó.
Los números que complican al jefe de Gabinete
La investigación dirigida por el fiscal Gerardo Pollicita continúa sumando datos complejos para el patrimonio de Adorni. La pesquisa penal se aceleró tras salir a la luz un viaje familiar en avión privado a Punta del Este durante el carnaval, cuyos vuelos habrían sido costeados por un periodista amigo.
Aunque el jefe de Gabinete alegó que fue su único descanso en un año y medio y que se trató de un viaje «estrictamente personal», la Justicia detectó que realizó otros viajes en el mismo período. Actualmente, los investigadores contabilizan más de 400.000 dólares en gastos detectados, una cifra que reactivó las alarmas sobre la falta de presentación de sus documentos patrimoniales oficiales.
