El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró la semana financiera con una nueva jornada de intervención compradora en el mercado oficial de cambios
La autoridad monetaria se alzó este viernes con un saldo a favor de US$ 50 millones, sosteniendo la racha positiva de acumulación de divisas aunque a un ritmo más moderado en comparación con las ruedas previas del mes.
A pesar de este resultado operativo positivo en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), las reservas internacionales brutas de la entidad sufrieron un retroceso global, finalizando la jornada en un nivel de US$ 47.419 millones. Desde la autoridad de la city porteña explicaron que esta contracción marginal, ocurrida luego del incremento registrado durante la jornada del jueves, respondió de forma directa a la ejecución de diversos compromisos de pagos internacionales y a los habituales reacomodamientos en las cotizaciones de las monedas extranjeras que integran las arcas públicas.
Metas superadas: los números acumulados en lo que va de 2026
Más allá de las oscilaciones diarias provocadas por los vencimientos de deuda y las valuaciones de activos, el balance general del organismo monetario muestra una consolidación en sus principales variables macroeconómicas. Con la absorción realizada este viernes, el BCRA llevó el acumulado de compras netas en lo que va de junio a un total de US$ 873 millones.
El desempeño se vuelve aún más significativo al analizar el comportamiento anualizado. En lo que va de 2026, las adquisiciones oficiales de la entidad ya ascienden a US$ 11.542 millones. Este flujo de caja le permitió al Gobierno nacional sobrepasar con comodidad el piso de la meta anual de acumulación de reservas netas que se había acordado y fijado inicialmente en los US$ 10.000 millones.
A pesar de haber cumplido de forma anticipada con este objetivo estratégico del año, los operadores del mercado financiero y los analistas económicos continúan monitoreando de cerca el comportamiento diario de la plaza cambiaria. La atención principal está puesta en evaluar cuánta de la liquidez obtenida a través de las liquidaciones del sector exportador logra traducirse efectivamente en una recomposición estructural y sostenida de las reservas brutas y netas, un factor considerado clave para garantizar la estabilidad cambiaria de los próximos meses.
