Una marea de patriotismo, lágrimas de orgullo y un fervor popular pocas veces visto sacudieron por completo las instalaciones del Gimnasio Municipal N° 1 de la ciudad portuaria.
En una jornada que quedará grabada a fuego en la memoria de la comunidad, cientos de niños pertenecientes a los cuartos grados de las escuelas primarias locales protagonizaron una de las ceremonias más solemnes y movilizantes del calendario civil y escolar, uniendo sus voces en un grito unísono que hizo vibrar las estructuras del deporte madrynense.
El monumental encuentro popular se desarrolló a partir de las 11 de la mañana, en la víspera y antesala del Día de la Bandera que se conmemora este sábado 20 de junio, fecha en la que se rinde el debido homenaje nacional al fallecimiento de su creador, el general Manuel Belgrano. La masiva convocatoria transformó el recinto municipal en un hervidero de vecinos, docentes, directivos y familias enteras que colmaron las tribunas y el campo para presenciar un acontecimiento cargado de mística e identidad argentina.
Sastre encabezó el megaevento patrio junto a las Fuerzas Armadas
El acto central estuvo presidido por el intendente local, Gustavo Sastre, quien estuvo acompañado en el palco oficial por una comitiva de autoridades municipales, representantes de diversas instituciones educativas y miembros jerárquicos de distintas fuerzas de seguridad. La imponente ceremonia civil y militar adquirió un marco de extrema solemnidad gracias al despliegue y acompañamiento especial de la Banda de Música de la Base Naval Puerto Belgrano, cuyas interpretaciones y marchas patrióticas aportaron la música en vivo y el entorno emotivo ideal para erizar la piel de todos los presentes.
La jornada no solo estuvo centrada en las nuevas generaciones de estudiantes madrynenses. En un giro profundamente conmovedor que desató una ovación cerrada y de pie por parte del gimnasio completo, se llevó a cabo la tradicional e histórica reválida de compromiso por parte de los Veteranos de Guerra de Malvinas, quienes volvieron a ratificar su sagrado juramento ante la enseña patria, tendiendo un puente histórico indestructible entre los héroes de la gesta austral y los alumnos de primaria.
El emotivo grito de los alumnos que conmovió a las familias
El clímax absoluto de la mañana llegó al momento de la Promesa de Lealtad a la Bandera por parte de los alumnos de cuarto grado. Se trató de un instante de altísima vibración simbólica y cívica, donde los pequeños asumieron formalmente ante la sociedad su primer gran compromiso con los valores fundamentales de la libertad, el respeto mutuo, la solidaridad social y la consolidación de la identidad nacional.
Los rostros de emoción de los chicos y las lágrimas contenidas de los padres y maestros coronaron la jornada inolvidable con un aplauso ensordecedor que se extendió por varios minutos. La masiva participación ratificó el profundo arraigo de las fechas patrias en el corazón de Puerto Madryn, demostrando que el respeto a los símbolos nacionales sigue más vivo que nunca en las escuelas de la provincia.
