El proceso de escrutinio para definir la jefatura de Estado ingresa en una fase de máxima polarización institucional y parálisis ante la negativa de abrir la totalidad de las urnas.
La candidata Keiko Fujimori descartó la propuesta de su rival Roberto Sánchez mientras continúa el ajustado escrutinio presidencial en Lima.
La controversia en torno a los sufragios del balotaje escaló tras las declaraciones de la líder de Fuerza Popular en la capital. La disputa electoral en Perú sumó un nuevo capítulo luego de que la candidata conservadora Keiko Fujimori rechazara la propuesta de su adversario, Roberto Sánchez, para realizar un recuento total de los votos emitidos en la segunda vuelta presidencial. El planteo fue realizado en Lima, donde ambos candidatos siguen separados por una diferencia mínima.
Tendencias estadísticas y argumentos de la oposición
Los últimos reportes de los centros de cómputos confirman que el margen de distancia entre ambos proyectos políticos es infinitesimal, lo que dilata la proclamación de un ganador oficial. Con más del 98% de las actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Fujimori mantiene una ventaja de apenas unos miles de votos sobre Sánchez. La definición del balotaje permanece abierta debido a la estrecha diferencia registrada entre ambos postulantes.
Frente a este escenario de virtual empate técnico, el candidato de la centroizquierda fundamentó su reclamo en la necesidad de dotar de certidumbre a los cómputos provenientes de zonas clave y delegaciones consulares. Sánchez sostuvo que un recuento integral permitiría despejar dudas sobre presuntas irregularidades detectadas tanto en algunas regiones del sur peruano como en los votos emitidos por ciudadanos residentes en el exterior. Según explicó, la revisión fortalecería la transparencia y la legitimidad del resultado final.
La postura legal del oficialismo y plazos de resolución
Desde el comité de campaña de la postulante conservadora alegaron que la solicitud de la oposición carece de sustento legal y que las impugnaciones deben canalizarse individualmente a través de las vías administrativas preestablecidas.
Sin embargo, desde el entorno de Fujimori rechazaron la iniciativa y remarcaron que los procedimientos de impugnación, anulación o recuento deben ajustarse a las normas electorales vigentes. La candidata afirmó que aguardará la resolución de las observaciones presentadas ante los organismos competentes.
El desenlace de los comicios queda supeditado al ritmo de evaluación de los tribunales fiscalizadores del proceso. Mientras tanto, los jurados electorales continúan analizando las actas cuestionadas en audiencias públicas en distintas jurisdicciones de Perú. Las autoridades electorales estiman que el proceso podría extenderse hasta finales de junio antes de que se conozca el resultado definitivo de una de las elecciones más reñidas de los últimos años en el país.
