El desarrollo de la infraestructura energética y las políticas de promoción para la captación de capitales concentran las decisiones estratégicas en el ámbito productivo nacional.
Un proyecto por 1.300 millones de dólares para construir un gasoducto en Argentina fue admitido este jueves al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), puesto en marcha en 2024 en el país suramericano, informaron fuentes oficiales.
Según indicó en redes sociales el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, el comité de evaluación del RIGI aprobó el proyecto del gasoducto San Matías, que tendrá capacidad para transportar 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde la formación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén (suroeste), hasta el golfo San Matías, sobre aguas del Atlántico, en la provincia de Río Negro (sur).
Beneficios del régimen y detalles técnicos de la obra
La inclusión dentro del marco normativo del RIGI otorga al emprendimiento una serie de garantías y exenciones diseñadas para viabilizar obras de gran escala:
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Incentivos fiscales y legales: Al ser admitido al RIGI, los proyectos de inversión tienen acceso a varios beneficios impositivos, la exención del pago de derechos de exportación y la exclusión de la obligación de traer a Argentina los ingresos por sus exportaciones, así como estabilidad por 30 años y acceso al arbitraje internacional en caso de disputas.
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Destino de los recursos: El gasoducto San Matías forma parte del proyecto que lleva adelante el consorcio Southern Energy (SESA) para producir en dos buques de licuefacción y exportar durante veinte años gas natural licuado (GNL) a partir de gas natural extraído de Vaca Muerta.
Cronograma de instalación de los buques metaneros
El plan de ingeniería costera estipula un despliegue por etapas en el litoral rionegrino para procesar el fluido antes de su despacho transatlántico:
El proyecto prevé que a partir de finales de 2027 se inicie la operación del ‘Hilli Episeyo’, el primero de los dos buques de licuefacción que serán instalados por SESA en el golfo San Matías. Ese buque producirá 2,45 millones de toneladas anuales de GNL. En tanto, el segundo barco, el ‘MKII’, llegaría a finales de 2028 y tendrá capacidad para procesar 3,5 millones de toneladas anuales de GNL.
Nuevas tramitaciones: El consorcio SESA ha presentado al Gobierno argentino otra solicitud para la inversión por el buque ‘MKII’ (6.878 millones de dólares) también acceda al RIGI.
Cuando estén operativos los dos barcos, la producción conjunta será de unas seis millones de toneladas anuales de GNL. Con este nivel de operatividad, el consorcio prevé alcanzar exportaciones por unos 20.000 millones de dólares entre el inicio de las operaciones en 2027 y 2035.
Consorcio multinacional y acuerdos con el mercado europeo
La alianza corporativa que respalda la ejecución del proyecto energético reúne a los principales actores del mercado local e internacional. En Southern Energy son socias las petroleras Pan American Energy (30 %), YPF (25 %), Pampa Energía (20 %) y Harbour Energy (15 %), y la firma Golar LNG (10 %).
Esta sinergia empresarial ya ha permitido consolidar los primeros lazos comerciales directos con los centros de consumo de Europa:
Convenio de exportación: El pasado 4 de marzo el consorcio firmó con SEFE -una compañía internacional propiedad del Gobierno de Alemania- un contrato para la provisión de dos millones de toneladas anuales de GNL durante ocho años, a partir de finales de 2027 cuando se inicie la operación del ‘Hilli Episeyo’.
