El Gobierno confía en que desde junio comenzará una recuperación salarial gracias a la baja de la inflación.
El Gobierno nacional aseguró este martes que a partir del mes de junio comenzó a registrarse un proceso de recomposición en los ingresos de los trabajadores, impulsado por la desaceleración de la inflación. Durante su habitual conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que existen expectativas favorables de una mejora sostenida en la situación salarial.
Recuperación de ingresos y proyecciones económicas
Si bien el portavoz reconoció que el proceso de recuperación de los salarios reales «lleva tiempo» y genera ciertas tensiones, remarcó que, al realizar una comparación con los niveles de noviembre de 2023, los haberes se encuentran en una senda positiva.
Las declaraciones oficialistas llegan luego de que el INDEC diera a conocer que los salarios del sector privado registrado aumentaron un 2% en mayo, quedando una décima por debajo de la inflación de dicho mes (2,1%), una dinámica que también se refleja en las mediciones interanuales y del acumulado del año. Sin embargo, desde el Ejecutivo enfatizan que la baja inflacionaria consolidará la mejora en los próximos meses, proyectando además que el 2027 marcará el tercer año consecutivo de crecimiento económico para el país.
Exportaciones, «costo argentino» y asistencia estatal
En otro orden de temas, el vocero destacó el desempeño histórico del sector exportador como evidencia de la solidez del frente externo: «El alentador desempeño del sector exportador contradice la postura del tipo de cambio atrasado», afirmó Ravier. En este sentido, subrayó que la competitividad industrial se alcanza reduciendo impuestos y desregulando el denominado «costo argentino», descartando de plano una devaluación para corregir desequilibrios estructurales.
Finalmente, al ser consultado sobre la situación de las cuentas públicas, el funcionario reconoció que existen «tensiones» y demoras en determinadas partidas destinadas al PAMI, adjudicándolo a las restricciones presupuestarias que atraviesa la administración central en el marco de la política de déficit cero.
