Aunque la desaceleración de los precios logró frenar la velocidad del deterioro en los ingresos, la recuperación del poder adquisitivo en Argentina sigue siendo parcial.
Pese al menor ritmo inflacionario de los últimos meses, los sueldos de los trabajadores registrados continúan sin compensar las pérdidas acumuladas en los primeros cinco meses de 2026, configurando un escenario donde el consumo masivo mantiene números en rojo de cara al segundo semestre.
Según datos oficiales del Indec sobre el índice de salarios de mayo, las remuneraciones del sector privado registrado aumentaron un 2% mensual frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,1%, registrando una caída real del 0,1%.
Por su parte, el sector público nacional tuvo una suba nominal del 1,9% (una baja real del 0,3%) y los empleados públicos provinciales avanzaron un 1,4% nominal, traducido en una contracción real del 0,7%. Análisis del economista Nadin Argañaraz confirman que el empleado público promedio sufrió una pérdida real del 0,6% en ese período.
El acumulado de 2026 y la brecha histórica
En los primeros cinco meses del año, el saldo para todos los sectores se mantuvo en terreno negativo. Frente al acumulado interanual de mayo (33,2% de inflación), el salario privado formal cayó un 2,9% real, mientras que los públicos provinciales perdieron un 3,2% y los nacionales un 7,3%.
En la perspectiva de mediano plazo, las remuneraciones privadas formales se ubican cerca de un 4% por debajo de noviembre de 2023 y casi un 25% distantes del techo registrado en 2017. En la administración pública nacional, el retroceso alcanza el 36,5% respecto a fines de 2023.
En diálogo con Infobae, el economista de la consultora Analytica, Claudio Caprarulo, detalló el comportamiento del mercado laboral frente a las pautas de precios:
“Para que la demanda reaccione, el poder adquisitivo tiene que mejorar, no mantenerse”, explicó Caprarulo, señalando que la pérdida sostenida se inició a fines del año pasado cuando la inflación superó la barrera del 2% mensual.
Por su parte, la lectura desde el Poder Ejecutivo plantea una proyección diferente. El vocero presidencial Adrián Ravier remarcó que la desaceleración de precios permitirá consolidar una recuperación progresiva:
“Las mejoras salariales mensuales comenzaron a ubicarse por encima del índice de precios y la desaceleración inflacionaria puede favorecer una recuperación del salario real”, sostuvo Ravier días atrás sobre la tendencia prevista hacia adelante.

Ingreso disponible y el impacto en las ventas masivas
La brecha entre la estabilización de precios y el poder de compra efectivo se refleja de forma directa en el ingreso disponible de los hogares, afectado por el incremento de las tarifas de servicios públicos. Un relevamiento de la consultora Equilibra arrojó que en mayo el ingreso disponible del sector registrado cayó un 2,1% mensual y un 5,1% interanual.
Esta contracción en la capacidad de gasto impactó directamente en el nivel de actividad comercial durante el mes de junio:
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Consumo masivo general: Según datos de Scentia, la demanda cayó un 2,7% interanual en volumen en junio, acumulando un retroceso del 2,9% en el año.
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Supermercados y mayoristas: Las grandes cadenas registraron una baja del 2,6%, los autoservicios mayoristas cayeron 3,3% y los comercios de cercanía (kioscos y almacenes) descendieron 4,6%.
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Sector Indumentaria: La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) reportó una baja interanual del 6,9% en unidades vendidas durante el tercer bimestre.
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Comercio electrónico: Fue el único canal con balance positivo, al anotar una suba del 41% frente a junio de 2025.
Desde la CIAI señalaron sobre la coyuntura del sector comercial:
“Aunque se observa una mejora respecto del bimestre anterior, el panorama continúa siendo crítico. La falta de demanda vuelve a ser la principal preocupación de las empresas: 8 de cada 10 la señalan como su problema principal”, remarcó el informe de la entidad fabril.
De esta manera, la evolución de las paritarias y la velocidad con la que la inflación consolidé su tendencia a la baja serán determinantes para definir si el consumo logra encontrar un piso de reactivación durante la segunda mitad del año.
