El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó formalmente al Gobierno de los Estados Unidos de intentar influir en los comicios presidenciales del próximo mes de octubre
Durante un acto político, el mandatario apuntó directamente contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, tras el respaldo brindado al senador Flávio Bolsonaro, principal figura de la oposición e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Las declaraciones de Lula se produjeron en el marco de una escalada de tensión bilateral, luego de que Washington impusiera la semana pasada aranceles adicionales del 25 % a diversas exportaciones del país sudamericano.
Críticas a la oposición y defensa de la soberanía
En el evento donde el Partido Democrático Laborista (PDT) oficializó su apoyo a la candidatura de Lula para la reelección en Brasilia, el jefe de Estado cuestionó con dureza los viajes realizados por aliados del bolsonarismo a territorio norteamericano para promover sanciones económicas contra el país.
«Hoy no tenemos uno, sino varios traidores que van a Estados Unidos a pedir que se impongan castigos contra Brasil. Si el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quiere venir a apoyar a mi adversario, que venga, que monte un comité, porque vamos a derrotarlos a todos en nombre de la defensa de la democracia en este país», aseveró el mandatario brasileño.
En esa misma línea, Lula ratificó que la protección de los intereses nacionales será el eje primordial de su plataforma electoral: «Nada es más sagrado, en este momento histórico, que la defensa de la soberanía nacional. Aquí decidimos nuestro destino y nadie nos dice lo que debemos hacer», concluyó.
