El Senado de la Nación aprobó este viernes con media sanción el proyecto de reforma de la Ley de Biocombustibles, impulsado por el Poder Ejecutivo.
La iniciativa establece un incremento en los cortes obligatorios de mezcla para combustibles líquidos, elevando el bioetanol del 12 % al 15 % y el biodiésel del 7 % al 10 %. La votación concluyó con 41 votos afirmativos, 25 en contra y ninguna abstención, girando el texto a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
Los nuevos porcentajes de mezcla comenzarán a regir en el mercado un año después de la promulgación de la ley. La aprobación en la Cámara alta se concretó tras un acuerdo alcanzado entre el bloque de La Libertad Avanza y sectores aliados, orientado a resguardar la cuota de participación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) elaboradoras.
Esquema de transición y protección para pymes productoras
La negociación parlamentaria permitió destrabar el debate en torno al sector del biodiésel, donde las pymes buscaban conservar su participación histórica del 7,5 % del mercado frente a las reducciones contempladas en la redacción inicial.
El texto aprobado diferencia dos categorías de actores: las empresas integradas —que abarcan la totalidad de la cadena de valor— y las no integradas. Para este último segmento, la normativa fija que contarán con el 6,5 % del mercado cuando el corte alcance el 10 %. Además, se estableció un piso mínimo de participación del 4 % para las empresas no integradas a partir del 1° de enero de 2031 y hasta el año 2036.
Respaldos parlamentarios y visión de las provincias productoras
Durante el debate en el recinto, la presidenta de la comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royon, defendió el dictamen señalando la necesidad de balancear competitividad y estabilidad productiva:
«Busca preservar y dar previsibilidad a las capacidades productivas existentes, pero al mismo tiempo crear una transición hacia un marco más competitivo, más transparente y abierto a nuevas tecnologías. En el caso del biodiésel se establece un período de transición hasta el año 2036, y eso asegura que la apertura no va a ser abrupta».
Por su parte, legisladores de las provincias del Norte Grande resaltaron la relevancia del proyecto para la economía regional. La senadora Beatriz Ávila (Independencia) enfatizó el valor de la materia prima tucumana:
«Elevar al 15 % el corte obligatorio de biocombustibles impacta positivamente en el desarrollo energético, ambiental, industrial y regional. En el norte tenemos la caña de azúcar y para nosotros es importante que podamos avanzar en esta ley que es de vanguardia».
En el mismo sentido, el senador y exgobernador de Tucumán, Juan Manzur, remarcó la importancia social y productiva de la norma para la región:
«Pone la mirada en el norte argentino, en una zona pobre, una zona castigada, e impactará positivamente en los pequeños productores de nuestra provincia».
