El reconocimiento destacó los más de 40 años de trayectoria docente del magistrado del STJ de Chubut. La ceremonia contó con la presencia de sus colegas de la Corte provincial, Javier Raidan y Ricardo Napolitani, además de referentes de la magistratura y el ámbito académico.
En una emotiva ceremonia académica realizada este lunes 28 de septiembre, el Ministro del Superior Tribunal de Justicia del Chubut, Mario Luis Vivas, recibió el título de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad de Morón, casa de altos estudios en la cual ejerció la docencia por más de cuatro décadas.

El acto fue presidido por el Rector de la Universidad de Morón, Profesor Héctor Norberto Porto Lemma, junto a miembros del Consejo Académico y autoridades de distintas facultades de Derecho del país. Entre las presencias institucionales más destacadas sobresalieron sus pares del STJ chubutense, Javier Gastón Raidan (Vicepresidente 1°) y Ricardo Alberto Napolitani, además del Fiscal Anticorrupción de Chubut, Diego Carmona, y la presidenta de la Asociación de Magistratura y Funcionariado Judicial de la provincia, Carina Estefanía.
Laudatio y reconocimiento a una vida dedicada al Derecho
La apertura formal estuvo a cargo del Decano de la Escuela Superior de Leyes de la UM, Pablo Gabriel Navarro, quien remarcó la labor de Vivas como docente, director de la carrera de Derecho y Consejero Académico. A su turno, el Juez de la Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn, Julián Emil Jalil, pronunció la tradicional laudatio, repasando el camino profesional de Vivas como abogado matriculado, profesor y juez supremo:

“Su compromiso con nuestra institución nunca se limitó exclusivamente al dictado de la lección magistral. El Dr. Vivas entendió tempranamente que las instituciones no se sostienen solas; se sostienen con el cuerpo, el tiempo y la gestión de quienes creen en ellas.”
Jalil subrayó además que para varias generaciones de profesionales, Vivas representó «el maestro que enseñó que el Derecho debe usarse como una herramienta viva orientada a pacificar la sociedad y asegurar la equidad».
Respaldos y saludos institucionales
Aunque no pudo asistir por razones de agenda, el Intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, envió sus felicitaciones a Vivas resaltando el orgullo regional que genera su distinción: “Que un chubutense reciba tan alto reconocimiento nos permite celebrar su labor y el camino que ha recorrido al servicio de la justicia”.
En la misma línea, el ex Senador Nacional Mario Cimadevilla dirigió una carta a la Universidad de Morón valorando la figura de Vivas en el máximo tribunal patagónico: “Prestigia con sus votos la jurisprudencia de ese órgano y enaltece la función judicial. Su vocación por una eficiente prestación del servicio de justicia, su marcada independencia e imparcialidad y su inquebrantable lucha por el derecho son garantías para todos los justiciables en la Provincia de Chubut.”
«Humanizar la justicia»: la mirada de Vivas sobre la educación y la tecnología
Al tomar la palabra, Mario Vivas calificó la jornada como un «regreso a casa» tras 44 años de transitar las aulas y los tribunales de la provincia de Buenos Aires antes de radicarse en el sur. Durante su exposición, titulada “De la escuela secundaria a la universidad: la urgencia de una epopeya educativa frente a las demandas del mundo actual y futuro”, el homenajeado alertó sobre las fallas de comprensión lectora en los ingresantes universitarios y llamó a corregir de manera urgente estas deficiencias desde la enseñanza primaria y media.
Finalmente, al abordar el impacto de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en la práctica forense, el integrante del Superior Tribunal remarcó los límites del avance digital frente a la condición humana:
“Hoy nos hablan de contratos inteligentes, de algoritmos que predicen conductas y de inteligencias artificiales que redactan escritos automáticos. Pero les quiero decir algo con la convicción que dan los años: la tecnología es una herramienta fantástica, pero el Derecho Civil nació para las personas, no para las máquinas. El corazón de nuestra materia no está en los bytes, está en la vulnerabilidad humana.”
Y concluyó remarcando la función esencial de la magistratura:
“Ningún algoritmo puede medir el dolor, ni entender la buena fe, ni suplantar la empatía de un abogado o la prudencia de un juez. Nuestro desafío actual desde el Derecho Civil es humanizar la justicia.”
