El canciller Pablo Quirno valoró el histórico entendimiento alcanzado entre la petrolera estatal YPF y el Exim Bank de Estados Unidos, una iniciativa clave que proyecta generar divisas por al menos US$ 200.000 millones en las próximas dos décadas.
Durante una entrevista televisiva, el funcionario explicó que el financiamiento estará destinado al desarrollo de infraestructura para potenciar la salida de recursos energéticos y mineros. En paralelo, defendió la política exterior en la Asamblea General de la ONU y advirtió que la Argentina utilizará su atractivo económico para competir de forma directa contra las licencias ilegítimas que Londres otorga en el Atlántico Sur.
En declaraciones al programa ¿La Ves? de TN, el titular de la diplomacia argentina subrayó el impacto financiero y logístico que tendrá el acuerdo bilateral para el entramado productivo nacional.
Pablo Quirno resaltó las proyecciones del entendimiento comercial: «Hoy se anunció este acuerdo entre YPF y el Exim Bank. Esto generará 200 mil millones de dólares en exportaciones en los próximos 20 años, como mínimo, en condiciones normales».
Corredores atlánticos y atracción de capitales privados
Para viabilizar este volumen de despachos al exterior, la gestión nacional impulsa el desarrollo de los denominados corredores atlánticos. Estas obras de logística integral buscan garantizar una salida directa y competitiva hacia el océano para la producción minera y de hidrocarburos.
Quirno remarcó que el esquema no dependerá exclusivamente de fondos públicos, sino de la articulación con naciones aliadas e inversores internacionales.
Sobre el financiamiento de las obras estratégicas, el funcionario señaló: «Argentina generó las condiciones para que, con países amigos, podamos construir esa infraestructura desde el sector privado».
Malvinas, respuesta en la ONU y estrategia de soberanía económica
Al abordar la agenda geopolítica y las crecientes tensiones con el Reino Unido tras el paso de la delegación argentina por la Asamblea General de las Naciones Unidas, Quirno confirmó el uso formal del derecho a réplica para sentar la postura del Poder Ejecutivo ante la comunidad internacional.
En relación con la firmeza del reclamo territorial, el canciller afirmó: «El Presidente dejó claro que Argentina no se va a quedar de brazos cruzados».
El funcionario descartó cualquier hipótesis de conflicto bélico o participación de terceros al asegurar que «hoy no está contemplada ninguna intervención de ningún otro Estado en el conflicto», mientras recordó que la Casa Blanca sostiene su habitual postura de imparcialidad: «No nos manejamos con expectativas, sino con realidades que tenemos bajo control».
Asimismo, ratificó que el alineamiento con Washington «no va en detrimento de una relación muy importante que tiene la Argentina con China» y desestimó las críticas opositoras al señalar que la presencia internacional del mandatario cosecha respaldo en los mercados.
El cierre de la diplomacia argentina apunta a desplazar las actividades irregulares en las islas mediante un marco de estabilidad económica en el continente.
Quirno sintetizó el plan económico sobre el Atlántico Sur: «Utilizamos nuestros activos estratégicos. Argentina le está ofreciendo al mundo condiciones tales que hay un montón de compañías que ahora tienen la posibilidad de elegir si van a operar con reglas claras y un potencial enorme en la Argentina o lo van a hacer con licencias ilegítimas que le da el Reino Unido en nuestro territorio».
