El canciller Pablo Quirno se refirió a la polémica ronda de negocios realizada en Punta Arenas entre empresarios chilenos y representantes de las islas Malvinas, y advirtió que el Gobierno nacional se encuentra monitoreando de cerca la situación para exigir el cumplimiento de los acuerdos vigentes sobre la soberanía austral.
En declaraciones recientes, el titular del Palacio San Martín remarcó que la administración nacional mantiene una postura firme frente a cualquier acción que implique un reconocimiento indirecto a las autoridades ilegitímas del archipiélago. En ese sentido, el funcionario afirmó que existe un compromiso formal por parte del país trasandino de respetar el reclamo histórico de la Argentina por la soberanía de las islas.
“Esperamos que cumplan los tratados”, sostuvo Quirno al ser consultado sobre el cónclave comercial realizado en la región de Magallanes, subrayando que la Cancillería supervisa permanentemente el cumplimiento de los entendimientos bilaterales vinculados a la cuestión Malvinas.
Escalada de tensiones y acciones del Gobierno
El episodio en Punta Arenas se da en un contexto de creciente actividad diplomática y reclamos por parte de la Casa Rosada en el Atlántico Sur. En las últimas semanas, el Ejecutivo nacional formalizó medidas de protesta y advertencias contra el Reino Unido, entre ellas la intimación a frenar operaciones petroleras inconsultas en la zona y la denuncia a una empresa británica por realizar vuelos no autorizados hacia territorio chileno.
Mientras la comitiva oficial, con el presidente Javier Milei a la cabeza junto a un grupo de gobernadores, emprende su viaje hacia París para potenciar la agenda internacional e inversiones en sectores estratégicos como minería, energía y agro, la Cancillería mantiene activa su guardia en defensa de los intereses soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur.
