Tras intensas especulaciones, la Dirección Nacional de Migraciones ratificó que el senador brasileño cruzó junto a su familia por el puente Tancredo Neves y abordó un vuelo privado en Puerto Iguazú. El dirigente enfrenta causas por presunto lavado de dinero en su país.
Luego de una serie de desmentidas y versiones cruzadas, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó oficialmente que el senador brasileño Flávio Bolsonaro —hijo del expresidente Jair Bolsonaro— ingresó a territorio argentino por la provincia de Misiones y partió poco después en un vuelo privado hacia Ecuador, en una maniobra que le permitió abandonar su país en medio de un complejo frente judicial.
El reporte oficial detalló que el dirigente ingresó al país a las 22:50 del martes 27 de octubre por el paso fronterizo del puente internacional Tancredo Neves, en Puerto Iguazú, acompañado por su esposa, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, y sus hijas Carolina y Luiza.
Según las autoridades argentinas, la familia presentó documentación habilitante y no registraba impedimentos legales para circular. A las 23:30, la comitiva abordó un vuelo de la empresa Baires Fly S.A. con destino a Guayaquil, Ecuador, según el plan de vuelo autorizado.

Situación judicial en Brasil y medidas restrictivas
La salida del país por la vía argentina se produce mientras la Justicia de Brasil mantiene abiertas investigaciones contra el senador por presunto lavado de dinero, evasión de divisas e irregularidades financieras ligadas a movimientos de fondos no declarados y plataformas de apuestas. Aunque el legislador niega de forma categórica las acusaciones, el proceso judicial se profundizó en las últimas semanas.
El viaje al exterior también coincidió con decisiones dictadas por el Supremo Tribunal Federal de Brasil. Según reportes de medios del país vecino, el juez Alexandre de Moraes había ordenado la entrega preventiva de los pasaportes del parlamentario en el marco de la investigación.
Rumbo a Estados Unidos y el respaldo político de Donald Trump
El recorrido de la familia Bolsonaro tiene como destino final los Estados Unidos. En ese contexto, el expresidente estadounidense Donald Trump expresó públicamente su respaldo al dirigente brasileño ante la posibilidad de que tramite una solicitud de protección en territorio norteamericano.
Consultado sobre la opción de otorgarle asilo político al senador y a su círculo íntimo, el líder republicano respondió que lo aprobaría, argumentando que consideraba que él y su familia eran «buena gente».
En paralelo, el Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó que emitirá visados para el senador y sus allegados, aunque evitó detallar el tipo de permiso o la duración de la estancia. Por el momento, la Casa Blanca no formalizó la concesión de un estatus de asilo político, mientras el episodio genera interrogantes sobre la logística y la coordinación del traslado a través del territorio argentino.
