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La primera exportación legal de THC desde Colombia a Estados Unidos o la legalización del uso adulto del cannabis en el estado de Nueva York la semana pasada exhiben de qué forma, lenta pero sostenida, el mundo entero empieza a aceptar y sacar provecho de un nuevo paradigma: el fin de la prohibición.

Se hizo esperar, pero ha llegado el tiempo de la justicia para la planta de cannabis. Después de casi 90 años de mano dura y prohibición global, las bondades medicinales de este arbusto milenario están haciendo que todo el planeta reconsidere sus ideas al respecto. Se abre un nuevo mundo con la industria del cannabis legal: no sólo para uso terapéutico, también adulto (”recreativo”) y una vuelta a las fuentes de la producción industrial de fibras, alimentos, materiales de construcción y piezas para automóviles y aviones, entre otros.

La primera exportación legal de THC (molécula psicoactiva de la marihuana) o la legalización del uso adulto en el estado de Nueva York la semana pasada exhiben de qué forma, lenta pero sostenida, el mundo entero empieza a aceptar y sacar provecho de un nuevo paradigma -el legal-, al que podríamos asignarle tres aspectos clave: la justicia con los usuarios en cada vez más países y estados que regulan o despenalizan la tenencia y el cultivo; el acceso a las terapias con la flor de la planta o los derivados farmacéuticos, que otorgan una calidad de vida a los pacientes en decenas de enfermedades (de cáncer a epilepsia, de Parkinson a fibromialgia); y una industria con una proyección impresionante que cotiza en las principales Bolsas del mundo y estimula a inversores, emprendedores y trabajadores.

Simultáneamente, toma forma un nuevo paradigma de lucha contra el narcotráfico. Con la marihuana legal, los que regulan el mercado son los Estados y no los narcos. El negocio clandestino de las drogas deja muchas más muertes que el consumo de éstas: se derrama más sangre por la disputa del territorio entre los clanes que por sobredosis (se estima que alrededor de 271 millones de personas usan drogas en el mundo al menos una vez al año y apenas el 9% tiene algún tipo de adicción y por supuesto, no todas esas mueren por su consumo problemático).

Para combatir el tráfico y cortar con criminalidad la idea más eficiente -que han impulsado con éxito Canadá, Uruguay y 15 estados de EE.UU., el país que prohibió la marihuana por primera vez en 1936- pareciera ser la de tomar ese territorio y permitir el juego con reglas transparentes. De hecho, el nuevo gobierno estadounidense admitió que estudian una regulación del cannabis a nivel federal que acompañe las legislaciones de los estados.

América del Norte va camino a tener marihuana legal de una punta a la otra. La Cámara de Diputados de México votó a principios del mes pasado una ley para regular el uso adulto de la planta, tres años después de legislar sobre el consumo medicinal. Con más de 120 millones de habitantes, México podría convertirse en el mayor mercado de marihuana del mundo. Se espera que este mes el Senado sancione la ley y el país se convierta en la tercera nación en regular el cannabis de manera completa, junto a Uruguay y Canadá.

Es que, hasta ahora, no hay un solo dato que indique que, con la prohibición, hayan bajado los niveles de consumo de sustancias. Todo lo contrario. Las estadísticas de todos los países prohibicionistas muestran crecimiento, no solo del uso de drogas, también de los territorios de cultivo. Especialmente en el caso de la cocaína y en Colombia, donde según la DEA el 92% de los clientes de los carteles son consumidores de Estados Unidos.

Por su bajo costo de producción y un clima ideal, Colombia está llamado a ser uno de los principales productores de cannabis legal del mundo. Entre 2015 y 2017, el país formalizó y reguló el uso medicinal de la planta. Desde el punto de vista de las libertades individuales, Colombia permite tener hasta 20 gramos de marihuana y el cultivo personal de hasta 20 plantas, para lo cual no se necesita ni siquiera una licencia de cultivo.

Respecto del uso medicinal, los pacientes colombianos puede acceder a cualquier formato de cannabis (flores, extractos) incluso con alto contenido de THC con solo tener una receta médica. Los médicos, de hecho, pueden indicarlo para cualquier afección que ellos consideren aplicable. Los pacientes que no tienen consumo problemático, pueden ir a comprar cannabis a las farmacias como quien busca un analgésico.

El marco regulatorio en Colombia se basa en un modelo de producción bajo contrato en el que el Gobierno otorga las licencias de hasta cinco años. Los productores deben asumir el compromiso de contratar productores locales. De esta forma, muchos de los campesinos que cultivaban para los clanes narco, ahora lo hacen dentro de la legalidad, para empresas registradas.

En el mismo camino está Uruguay (que también exportó su primer “cargamento” de cannabis para uso medicinal a Estados Unidos en febrero pasado, a la misma compañía que ahora lo hizo la productora colombiana) y hacia allí apunta también Argentina, donde un informe reservado estima un movimiento de dinero de 350 millones de dólares cuando los mercados medicinal e industrial estén legalizados.

El clima y el suelo de las naciones sudamericanas son ideales para el cultivo de cannabis. No por nada las grandes empresas extranjeras (especialmente de Canadá y Estados Unidos) están ansiosas de nuevos marcos regulatorios en estas tierras al sur del Ecuador.

Colombia tiene claro hacia dónde apunta: el negocio de la exportación. Y a los dólares que eso puede dejarle al país. Según un informe de 2015 del Observatorio de Drogas de Colombia, entre 2010 y 2014 más de 1,5 millones de kilos de cannabis fueron incautados por las fuerzas de seguridad nacionales. En consecuencia, gran parte del presupuesto militar se destinó a perseguir el mercado ilegal de “la droga”. Y muchos campesinos sufrieron la destrucción de sus cosechas. Pero esa guerra es infinita. Solo se detiene se si corre el velo de la prohibición.

Con la legalización de 2016, la industria emergente empezó a exhibir su gran potencial de crecimiento. La Asociación de la Industria Colombiana del Cannabis proyecta para 2025 un movimiento de 54 mil millones de dólares.

Si bien la pandemia de COVID-19 desaceleró la expansión de la industria a los inicios de 2020, empresas instaladas en Colombia como Khiron, Avicanna (liderada por el argentino Lucas Nosiglia, que en mayo del año pasado envió 100 mil semillas a Colorado, EE.UU.), PharmaCielo y Clever Leaves ya obtienen ganancias millonarias.

Para 2030, se espera que la industria colombiana del cannabis genere más de 41.000 empleos, según un informe de la consultora Fedesarrollo, especializada en políticas públicas. Y lo mismo estiman en Nueva York, donde proyectan la generación de entre 30 mil y 60 mil fuentes de trabajo en los próximos cinco años.

En Colombia aun quedan aspectos por resolver ante un mercado que crece como una ola en medio de un tsunami. Desde la industria reclaman mayor velocidad en la concesión de licencias, poder exportar flores secas y abrir más licencias.

Según el informe de Fedesarrollo, todas las empresas del sector creen que la regulación demasiado estricta las exportaciones es el mayor riesgo para la industria en la actualidad. Pero todo el continente se abre camino con la planta de marihuana.

Los tiempos están cambiando. Y América podría estar a la vanguardia. Se puede ver en la frase de Andrés López Velasco, director del Fondo Nacional de Estupefacientes de Colombia hasta 2019, cuando tras la regulación, les dijo a los campesinos de su país: “El mensaje es ‘sigue el camino legal con la marihuana, puedes mantener tu experiencia y tus conocimientos sobre cómo cultivarla, pero hazlo de forma legal”.

Fuente: Infobae

La gobernadora Arabela Carreras se reunió con referentes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria con el objetivo diagramar un trabajo en conjunto para que el cultivo se realice en el predio de Guerrico, con un método estandarizado de extracción.

El gobierno de Río Negro en conjunto con referentes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) comenzaron a delinear el trabajo en conjunto para el cultivo de cannabis con fines medicinales en la provincia, informaron este martes oficialmente.

La idea general del proyecto es que el cultivo se realice en el predio del INTA, en Guerrico, en el Alto Valle rionegrino, y la extracción con un método estandarizado.

 

El encuentro, encabezado por la gobernadora Arabela Carreras, tuvo como objetivo diagramar un trabajo en conjunto para que el Ejecutivo provincial se sume a este proyecto que están desarrollando desde el INTA con la asociación sin fines de lucro Ciencia Sativa.

Al respecto la gerente general de la empresa rionegrina Profrarse (Productora Farmacéutica S.E), Marné Livigni, destacó que «la gobernadora dio su visto bueno para que desde la institución se acompañe esta gran iniciativa».

«El principal punto aquí es la decisión del Gobierno provincial de ponderar este producto como política de salud, y nosotros estamos dispuestos a apoyar y trabajar para que el producto llegue a la mayor cantidad de pacientes posibles», subrayó Livigni.

El legislador del oficialismo provincial, Lucas Pica, partidario del uso del cannabis medicinal dijo que «estamos en la antesala de un gran cambio de paradigma ya que el cannabis medicinal es la esperanza para muchos y esto gracias a la decisión política del Gobierno nacional, acompañada por el Gobierno provincial».

«La provincia se está preparando para lo que se viene, y es por esto que desde la Legislatura acompañan con leyes y reglamentaciones para los tiempos que se vienen», remarcó el funcionario.

De la reunión participaron, también, el ministro de Producción y Agroindustria de Río Negro, Carlos Banacloy; y el secretario de Fruticultura, Facundo Fernández.

 

Organizaciones que promueven el uso del cannabis con fines medicinales celebraron la creación del Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) con el objetivo de “obtener autorización para cultivar la mencionada planta con fines medicinales para sí o a través de otra persona o de una organización civil autorizada a esos efectos”.

La resolución de la cartera sanitaria, que lleva el número 800/2021, establece la derogación de la resolución ministerial 1537 del 21 de septiembre de 2017, que establecía una regulación más restrictiva de la ley de Uso Medicinal del Cannabis (27.350) y que fue superada a partir de la nueva reglamentación que se sancionó en noviembre de 2020.

“Saludamos que finalmente se ponga en marcha el registro”, dijo a Télam Pablo Fazio, presidente de la Cámara Argentina de Cannabis (Argencann).

“Un paso más hacia adelante realizando una puesta en marcha de manera progresiva”, agregó, y destacó que “el logro es de las organizaciones y activistas que tanto militaron por esta causa”.

Fazio explicó que esta medida “va a dinamizar una serie de actividades que realizan muchos de los miembros de la cámara, como la venta de insumos, nutrientes para el cultivo, sistemas de iluminación, carpas para indoor, etc”.

Y añadió que “desde el punto de vista comercial las principales beneficiarias de la legalización de la actividad serán los cientos de growshops, que son el principal canal de venta de dichos productos”.

Desde Salud se especificó que el sistema registrará a las y los usuarios que cuenten con un diagnóstico e indicación médica para que puedan acceder al cultivo controlado de la planta de cannabis como tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor.

La normativa establece que «los usuarios y usuarias que acceden a la planta de cannabis y sus derivados, los terceros cultivadores y los médicos tratantes deberán contar con usuario vigente en la plataforma Argentina.gob.ar», en tanto que la autorización que se obtiene a través de la inscripción tendrá vigencia de un año.

Para solicitar esta inscripción, que puede realizarse en https://reprocann.salud.gob.ar, es requisito «excluyente» contar con indicación médica de uso de cannabis y sus derivados por parte de un profesional médico.

El coordinador del Programa Nacional de Investigación sobre los Usos Medicinales del Cannabis, Marcelo Morante, explicó que “la resolución surge como respuesta al artículo 8 insuficiente de la Ley 27.350, con el fin de ampliar o proteger derechos individuales para que quien requiera un cultivo terapéutico y el acompañamiento médico lo puede hacer bajo la autorización del Ministerio de Salud de la Nación”.

En el anexo II de la resolución se autoriza el cultivo de entre una y nueve plantas florecidas, en hasta seis metros cuadrados en interior (en el exterior no estará permitido cultivar) y se pueden transportar entre 1 y 6 frascos de 30 mililitros o hasta 40 gramos de flores secas.

Según aclararon a Télam fuentes del Ministerio de Salud “el cultivo interior consiste en un cultivo bajo condiciones controladas, esto quiere decir al resguardo de condiciones climáticas, de suelo y fitopatológicas extremas. De esta forma se logra el control de las variables y permiten la obtención de un producto medicinal más seguro y predecible”.

Por otra parte, advirtieron “no confundir (interior) con el término indoor, que refiere a un cultivo bajo cobertura, el cultivo en interior no se refiere necesariamente a la cobertura sino a las condiciones controladas».

El Reprocann, tal como se crea a partir de esta resolución, está en línea con la nueva reglamentación de la Ley 27.350 aprobada por el Presidente de la Nación en noviembre del año pasado.

El Decreto 883/2020 amplía su utilización más allá de la epilepsia refractaria, creó las condiciones necesarias para permitir el autocultivo controlado y sacar de la clandestinidad a muchas familias de nuestro país; asimismo garantiza provisión para pacientes, fomenta la investigación y la producción pública y privada de aceite y otros derivados.

Por otra parte, el Ministerio de Salud junto al Instituto Nacional de Semillas (Inase) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), se encuentran trabajando articuladamente para garantizar un acceso cada vez más más seguro, de calidad y equitativo para los y las argentinas que lo necesiten.

La ONG Mamá Cultiva, que preside Valeria Salech, también manifestó su satisfacción por la resolución y consideró que “es un paso más en el largo camino de lucha por la libertad de la planta y nuestro derecho a la salud”.

“Esta resolución presenta desafíos y oportunidades de mejora, en especial en lo que refiere a las condiciones de acceso al cultivo y la necesidad de formación de médicas y médicos para indicar cannabis”, y destacaron “que tenemos mucho que aportar, ya que somos las organizaciones y personas que cultivamos de manera solidaria quienes venimos dando respuesta a la demanda de la sociedad por el acceso justo e inclusivo a la planta, mediante el autocultivo, el cultivo solidario y el cultivo en red”.

Salech agregó, por último, que “continuamos trabajando colectivamente por mejores legislaciones y la integración de las terapias con cannabis al sistema de salud”.

A estos comentarios proactivos por la creación del Reprocann, Sebastián Basalo, director de la revista THC, dedicada a noticias y cultura canábica celebró que «finalmente el gobierno haya aclarado que en la nueva reglamentación del autocultivo con fines medicinales se podrá plantar al aire libre, ya que restringir el autocultivo medicinal a la modalidad «indoor» hubiera sido poco realista, injusto y muy preocupante, ya que la mayor parte de los usuarios medicinales cultiva en exterior y hubiera seguido siendo criminalizada u obligada a recurrir al mercado negro”.

“Es una excelente noticia que el gobierno nacional haya puesto en marcha el registro para que las personas que cultivan cannabis medicinal para sí mismas o para otros usuarios medicinales estén protegidas legalmente, no solo en lo que hace a su cultivo sino también a la tenencia de cannabis en la vía pública», explicó.

Por último, agregó que será «clave que el gobierno resguarde la protección de los datos privados de las personas que se inscriban en ese registro”.

Fuente: Telefe

Martín Armada, editor de la revista THC, dialogó con Radio U sobre las posibilidades de crecimiento económico que generaría el cannabis. Además, habló del camino hacia una regulación integral del autocultivo.

El presidente Alberto Fernández anunció durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional que enviará un proyecto de ley para la industrialización del cannabis.

Fue así entonces que el presidente pronunció por primera vez la palabra cannabis frente a los legisladores y legisladoras nacionales: «El cannabis tiene grandes propiedades con fines medicinales e industriales” dijo y profundizó: “La industria mundial del cannabis triplicará su volumen de negocios en los próximos cinco años».

Martín Armanda, editor de la revista THC, dialogó con Radio U sobre las posibilidades y límites del anuncio a nivel nacional y destacó los beneficios «económicos y de salud» que producirá la reglamentación del uso medicinal del cannabis en Argentina. Además, el especialista remarcó que existen 2 grandes problemas alrededor de la producción y avisó que el Gobierno «deberá cumplir un rol fundamental» para evitar dolores de cabeza alredor de este tema.

En primer lugar, el editor de la revista THC contó cómo fue la trastienda de la gestación de esta iniciativa y cuál es la idea del Ministerio de Producción de cara al futuro cercano: “En principio se sabía que el Gobierno iba a avanzar en un proyecto de estas características. Hace un par de semanas, el Ministerio de Producción anunció que venía trabajando en este proyecto y, a su vez, había incorporado a 2 legisladoras que presentaron dos proyectos: uno de ellos apuntaba a la generación de la industria y otro vinculado al cáñamo. La idea de el Ministerio es reunir estos 2 proyectos y presentar una iniciativa unificada”.

En cuanto a la reglamentación de este nuevo proyecto, Martín Armada opinó que “es entendible y necesario” porque es evidente lo que sucede con el cannabis “a nivel económico en varias partes del mundo, como Colombia, Uruguay, Estados Unidos y Europa”, por lo que consideró “acertada” la postura del Gobierno nacional, ya que cannabis genera “una economía que está en pleno crecimiento”.

 

Mendoza reglamentó ayer el cultivo de cannabis para uso medicinal y se convirtió en la primera provincia argentina en sancionar una ley que involucra los aspectos económicos y que entiende el encadenamiento productivo de esa planta en beneficio de la salud humana.

En Radio país, la periodista de Radio Nacional Mendoza Paola Ortiz señaló que la provincia sumará la actividad a la matriz productiva respetando los protocolos sanitarios y en un marco de seguridad jurídica.

Mendoza ya contaba con una ley pionera en el país, la 8962, que permitía el uso medicinal de derivados del cannabis para pacientes con epilepsia refractaria y desde hace tiempo el Gobierno trabajaba en la investigación, regulación, control y funcionamiento productivo del cannabis medicinal.

En diciembre de 2020, la Legislatura provincial adhirió a la Ley 27350 (nacional), que permite la investigación médica y científica, y el uso y cultivo de la planta y sus derivados.

Los cannabinoides tienen propiedades medicinales, lo que permite tratar dolencias como cáncer, epilepsia, glaucoma, esclerosis múltiple, fibromialgia y dolor crónico, entre otras que están en investigación.

Hasta ahora, quienes tenían la necesidad de acceder a este producto como paliativo o tratamiento estaban obligados a ingresar a un mercado que no garantizaba la calidad medicinal y la composición del producto.

Por eso, la reglamentación de esta ley tiene un doble beneficio en la provincia, ya que por un lado diversifica la actividad productiva de Mendoza, con una industria ligada a la agricultura que mueve inversiones y genera empleo en países vecinos como Chile o Uruguay; y por el otro da acceso legal, seguro y controlado a quienes necesitan los derivados del cannabis, de acuerdo a la reglamentación.

El Ministerio de Economía y Energía contará con la Unidad de Control de Cannabis con fines medicinales, terapéuticos y/o científicos, con facultades resolutivas y capacidad de dictar protocolos, instructivos y normas de actuación obligatorias, de acuerdo a la normativa.

De esta forma, regulará de manera sistémica e integral los proyectos productivos, teniendo facultades de fiscalización y sanción, siendo la autoridad de aplicación en caso de incumplimientos.

Las provincias de Santa Fe, Río Negro y Entre Ríos tiene en curso proyectos en la materia que aun no fueron sancionados definitivamente.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica a través de la Resolución 654/2021, publicada este jueves en el Boletín Oficial, el Ministerio de Salud de la Nación aprobó el Régimen de Acceso de Excepción “a productos que contengan cannabinoides o derivados de la planta de cannabis destinados exclusivamente para uso medicinal, ya sea para el tratamiento de un paciente individual o bien dentro del contexto de una investigación científica”.

El mencionado régimen se aplicará “cuando no existan registros sanitarios en el país” de los productos mencionados o cuando los mismos “se encuentren en fase de investigación y en forma exclusiva para las patologías que revistan evidencia de calidad metodológica” determinada por la cartera sanitaria.

Los productos importados que serán autorizados por la ANMAT para el tratamiento de pacientes individuales “deberán ser prescriptos por profesionales médicos matriculados ante autoridad sanitaria competente, bajo su exclusiva responsabilidad sobre la calidad, seguridad y eficacia del producto indicado, mediante receta ajustada a normativa vigente”. En primer término, el trámite se realizará mediante la plataforma de “Trámites a Distancia”, pero dicha administración ofrecerá alternativas para el paciente o sus representantes.

La solicitud de importación para el tratamiento de pacientes individuales se realizará conforme lo dispuesto por la ANMAT oportunamente. Se autorizará a importar la cantidad de producto necesaria para cubrir un tratamiento de hasta 180 días corridos. La autorización será constancia suficiente para presentar ante la Dirección General de Aduanas. “La validez del formulario será de 180 días corridos a partir de la fecha consignada en dicha autorización”, se precisó.

La ANMAT mantendrá tanto la nómina de pacientes que accedan a los productos, como también de los médicos que los prescriban.

Fuente: 12 Web.

En el marco de la nueva normativa que autoriza la producción de cannabis medicinal por parte del municipio, el viceintendente, Alejandro Marqués, y el subsecretario de Producción, Néstor Vidal, mantuvieron la semana pasada un encuentro virtual con los ingenieros agrónomos del Grupo de Estudio y Trabajo del cannabis de la Facultad de Agronomía de la UBA Eric Turiansky, Cecilia Garcia Sampedro y Maria Ruff para intercambiar conocimientos sobre esta actividad.

“A partir de las nuevas regulaciones es posible garantizar un acompañamiento por parte de las instituciones para aquellas familias que requieren del cannabis medicinal y que, hasta la fecha, lo hacían en condiciones de desregulación. La producción local permitirá mayor accesibilidad y seguridad en los productos”, explicó Marqués. Además, anticipó que se trabaja para armar convenios que podrían efectivizarse en marzo.

«El objetivo del encuentro un trabajo de transferencia de conocimientos desde la UBA hacia nosotros para lograr especificar qué cepa es mejor, según los grados de OCB o THC para lograr algún vínculo entre privados, municipalidad y UBA que permita realizar cultivos de cannabis en una extensión más grande», expresó Vidal.

Desde el 13 de diciembre rige en el ejido de Lago Puelo la Ordenanza 73/20 que establece en el ámbito del Municipio de Lago Puelo, la utilización de los derivados a base de Cannabis para uso científico, medicinal y/o terapéutico conforme la Ley 27.350, su Decreto Reglamentario N° 738/2017 y demás normativa vigente aplicable. La ordenanza además crea el Consejo Consultivo del Cannabis Medicinal y Terapéutico.

 

En la sesión virtual de la Legislatura del Chubut este jueves, los Diputados provinciales aprobaron el proyecto impulsado por la legisladora del Partido Justicialista, Adriana Casanovas, titulado «Programa de Cultivo y Producción de Aceite de Cannabis en Chubut», y que apunta a sembrar, cultivar y guardar cannabis y sus derivados para todas las personas radicadas en la provincia del Chubut y bajo recomendación médica para su uso terapéutico.

Para este fin, el Estado Provincial creará el Registro Provincial de personas y/u organizaciones autorizadas al autoabastecimiento de cannabis con fines terapéuticos, y la autoridad de aplicación será el Ministerio de Salud, que emitirá un certificado oficial validando la autorización de su cultivo con fines terapéuticos.

Otros proyectos aprobados

– Ingresó el pliego del sindicalista petrolero Héctor Millar cómo presidente de Petrominera en reemplazo de Javier Touriñan
– Se aprobó la adhesión a la Ley Nacional que promueve la donación de plasma sanguíneo de pacientes recuperados de Covid.
– Se convirtió en ley la propuesta de la diputada justicialista Mónica Saso, para incorporar la perspectiva de género en futuros presupuestos.

Fuente: El Chubut

Se realizó un encuentro en el gimnasio municipal de Lago Puelo para analizar la propuesta de ordenanza sobre producción de cannabis medicinal para Lago Puelo elaborada por el viceintendente, Alejandro Marqués, modificada por los concejales y acompañada por el intendente, Augusto Sánchez. En el proyecto, que recibió comentarios de quienes asistieron al encuentro, se propone la creación de un consejo consultivo con familiares y expertos en el tema que facilite el abordaje de la problemática en la localidad.

Luego de la exposición de la ordenanza, representantes de familias que hacen uso del cannabis medicinal señalaron la necesidad de que exista el Consejo Consultivo con gente que conozca del tema y ejerza un estudio sobre la pureza de los aceites terapéuticos. «Actualmente la des regulación del mercado genera que muchas personas accedan a un producto adulterado», advirtieron desde las organizaciones familiares.

«Es fundamental garantizar el acompañamiento del Estado a aquellas personas que ejercen el autocultivo de cannabis con fines terapéuticos y por eso nos ponemos a disposición desde el ejecutivo municipal», expresó el intendente.

Los chubutenses comentaron a través de la red social de Facebook en la cuenta de la radio del Grupo Jornada, de la cual es dueño González, y quien además, también se hizo entrevistar por su propio medio FM Tiempo, lo siguiente.

Ph Rocco Tw, señaló que “pobre hombre… se meten con la familia, la mujer era hija única, el hermano es alérgico, y a él le gusta vivir bien. Por eso, tenía unas plantitas… que mal pensados que son”.

Por su parte, Edel Beatriz Jones, expresó a través de su comentario que “señor, no nos tome por idiotas”.

Asimismo, Miriam Albistur, dijo que “no puedo creer lo que él dice. El hermano lo ayudaba con la terrible plantación, y con otras plantas alucinógenas que tenían”.

“No tiene vergüenza ese tipo, toda esa marihuana no era para consumo personal… encima le da la cara. ¿Le duele que se metan con su familia? Déjese de poder hombre, y cállese, si no tiene nada coherente que decir”, afirmó Maria Fer Nanda en a través de su cuenta de Facebook.

Para Anahi Soledad Cervero es un “cara dura. Qué tiene que ver sea sietemesino con una plantación de cannabis. Si vas a mentir, por lo menos ármala mejor, porque esta no la cree ni Dios”.

Patricia Beltran Beltran, dijo que “yo fui sietemesina hace 55 años, y mi hermana ni mi familia me hicieron una plantación”.

Esas reacciones de los usuarios fueron generadas, a través de una polémica entrevista que protagonizó González en un programa en el medio FM Tiempo, de donde él es dueño. Obviamente, fue una entrevista complaciente adaptada a sus necesidades, y no con la verdad, afectando así la dignidad de los ciudadanos decentes.

González, le ve la cara de boludo a más de uno. Es por eso, que el juez que lleva el caso alegó que son gravísimos los delitos.

Sin embargo, Héctor González no es un ciudadano cualquiera, es sindicalista y el dueño del diario Jornada. Así que, en su alrededor convergen muchos intereses políticos. Tanto así, que el caso es un verdadero secreto.

Como rumores de pasillo, la Justicia cree que “la siembra de marihuana podría haber sido usada para elaborar estupefacientes”, pero será la Justicia Federal de Rawson, la que decida, ya que ellos son los que llevan el caso.

En la Argentina, el comercio de estupefacientes a gran escala se considera una figura delictiva muy grave, que está sancionada en el Código Pernal Argentino con penas que irían de 15 a 20 años de cárcel. Amanecerá y veremos.

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