Jorge Ríos es reconocido en la provincia del Chubut por haber arriesgado su vida en medio de un robo y tiroteo en Laprida. Los últimos denunció que atravesaba una importante obstrucción intestinal que exigía el traslado inmediato a Buenos Aires después de semanas de dilaciones, tras su reaparición pública le concedieron la derivación.
Debido a la complejidad de las cirugías a la que ha sido sometido durante todo este tiempo de su recuperación tras ser baleado en julio de 2013, en el barrio Laprida cuando arriesgó su vida en un episodio de robo, el sargento permanece con graves problemas en su salud y ahora necesita, con urgencia, ser derivado a Buenos Aires.
En abril del 2015 había sido sometido a 8 operaciones y 20 intervenciones quirúrgicas, su estómago es más pequeño que lo normal, lleva consigo una malla en el abdomen, le quitaron un metro de intestino, y perdió el 80 por ciento del páncreas. En el primer tramo de su tratamiento estuvo 10 meses internado, cuatro de ellos en terapia intensiva y perdió 50 kilos, según describía este medio en ese momento.
El viernes, el médico cirujano pidió su derivación urgente a Buenos Aires. Una vez que eso suceda, según manifestó: “se tienen que seguir haciendo estudios y se evaluará cómo seguir con el tratamiento”. Sin embargo, la ART no respondió con celeridad a su pedido. El caso se hizo público y hoy llegó la buena noticia.
“Por fin conseguí el traslado al Hospital Italiano por parte de la ART, parece que uno tiene que salir por los medios diarios, radios, portales de Internet mostrando y exhibiendo que no es de capricho que necesita ser trasladado de urgencia”, expresó el expolicía.
Asimismo, agradeció el acompañamiento de familiares y la comunidad en general: “Gracias a todos los medios periodísticos, familiares por sus mensajes y llamados, compañeros de trabajo por sus mensajes y llamados y a la gente que no conozco y que se solidarizó conmigo en este momento”.
El día que a Ríos le cambió la vida
El tiroteo tuvo lugar a las 6:45 del lunes 29 de julio del año 2013, cuando Daniel Almonacid, declarado culpable en la causa y dos cómplices más ingresaron por la fuerza a un domicilio particular ubicado en calle Jamaica al 300 del barrio Laprida.
En esa vivienda se encontraba un matrimonio y fue la mujer quien llamó a la policía al escuchar ruidos extraños. Al tiempo que los efectivos llegaban al lugar a verificar, los ladrones se alzaban con un magro botín que entre sus cosas más valiosas tenía una consola de video juegos.
Al arribar los efectivos de la subcomisaria Laprida, dos de los delincuentes huyeron y tras sus pasos salieron algunos policías, mientras que el tercer delincuente, Daniel Almonacid, todavía permanecía en el interior de la casa y al encontrarse con el policía Jorge Ríos lo baleó provocándole heridas que pusieron en riesgo su vida y que hoy lo mantienen en un proceso de lenta y delicada recuperación, señaló El Patagónico.