La demanda de divisas alcanzó niveles históricos en julio: más de u$s3.000 millones fueron adquiridos por pequeños ahorristas en medio de la volatilidad financiera.
Según datos del Banco Central, en julio los argentinos compraron en términos netos u$s3.041 millones para atesoramiento, la segunda cifra más alta en al menos 18 años. El incremento estuvo impulsado por el atraso cambiario, las vacaciones de invierno y la incertidumbre financiera generada tras el desarme de las Letras de Financiamiento (Lefis).
En ese período, 1,3 millones de personas accedieron al mercado oficial para comprar dólares por un total de u$s3.408 millones, mientras que 576.000 las vendieron por apenas u$s367 millones.
Contexto económico y antecedentes
Desde que se liberó el cepo para personas humanas en abril, la adquisición neta de divisas se fue incrementando mes a mes, marcando cifras récord desde los últimos meses del gobierno de Mauricio Macri.
De hecho, solo en octubre de 2019 se registró una demanda mayor a la de julio de este año. Aunque el tipo de cambio oficial subió 6,6% en el período, se mantuvo por debajo del promedio de 2017 y muy lejos del pico registrado en enero de 2024.
Factores que explican el salto en la compra de dólares
Además del turismo invernal, el desarme de las Lefis liberó una gran masa de pesos que se volcó al dólar. Esto derivó en mayor volatilidad de tasas y presiones cambiarias.
Pablo Moldovan, director de la consultora C-P, advirtió a Ámbito que “con este precio del dólar y sin acceso al financiamiento, la apertura de la FAE genera un escenario difícil de sostener”.
Otros egresos: deuda y turismo
La Formación de Activos Externos (FAE), vinculada a la fuga de capitales, marcó en julio un saldo negativo de -u$s5.807 millones. Casi la mitad correspondió a inversiones en cuentas externas, además de pagos de deuda pública por u$s3.200 millones y un déficit de u$s928 millones en servicios, principalmente turismo.
En tanto, la balanza de bienes mostró un superávit de u$s3.887 millones, el más alto en lo que va de la gestión Milei, impulsado por exportaciones del agro.
La fuerte compra de dólares por parte de ahorristas en julio refleja la combinación de factores estacionales, incertidumbre financiera y desconfianza en el peso, consolidando uno de los niveles de demanda más altos de las últimas dos décadas.