Cristina Kirchner se reunió con economistas en su domicilio.
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner reapareció públicamente con un mensaje contundente tras la circulación de una foto tomada durante una reunión en su prisión domiciliaria.
Allí, defendió su derecho a mantener actividad política y apuntó contra lo que llamó el “bestiario mediático”, vinculándolo a la gestión económica del Gobierno de Javier Milei. Parte de la información fue difundida según informó Noticias Argentinas.
Cristina Kirchner respondió a las críticas por la reunión en su domicilio
En un mensaje publicado en redes, Cristina Kirchner tituló: “No es la foto… es la Economía estúpido”, para cuestionar la repercusión de su encuentro con un grupo de jóvenes economistas.
La foto, tomada en su prisión domiciliaria de San José 1111, la muestra junto a nueve especialistas que presentaron un paquete de propuestas orientado a un “Modelo Económico Nacional de crecimiento productivo y federal para el Siglo XXI”.
La exmandataria aclaró que todo encuentro se realiza con autorización del Tribunal y lanzó una crítica irónica: “¿Hay algo más político que reunirse con candidatos antes de una elección?”.
Cuestionamientos al Gobierno y al “bestiario mediático”
Kirchner afirmó que la verdadera molestia de los medios y del Gobierno de Milei no radica en la foto, sino en la discusión de un modelo productivo alternativo. Sostuvo que la gestión actual atraviesa un marcado deterioro económico que impacta en empresas y empleo.
Según su análisis:
- “Desde el 10 de diciembre de 2023, el Gobierno de Milei no deja de destruir empresas y puestos de trabajo”.
- “Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025 desaparecieron 19.164 empresas, casi 30 por día”.
- “En ese mismo período se perdieron 276.624 puestos de trabajo registrados”.
Incluso comparó estos resultados con gestiones anteriores: “Hasta el Gobierno peronista más flojo tuvo mejores resultados que esta catástrofe de Milei”.
Críticas a la política económica actual
La expresidenta calificó de errónea la estrategia económica del Ejecutivo, a la que definió como una combinación de “brutal recesión”, “dólar anclado” y “salarios congelados”. Según su postura, este esquema no solo frena la recuperación económica sino que profundiza la pérdida de poder adquisitivo y de actividad productiva, al punto de compararla con una tarea de “aprendiz de carnicero”.
Un dardo directo al Poder Judicial
En una posdata, Cristina Kirchner también cuestionó al Poder Judicial argentino. Planteó que, dado el presunto vínculo entre decisiones judiciales y construcciones mediáticas, sería más transparente —según ironizó— que Clarín y La Nación firmaran directamente las sentencias: “Así nos ahorraríamos el 0,32% del PBI que gasta el Poder Judicial”, expresó.




