En medio de una escalada diplomática y militar que no encuentra vías de distensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el vínculo con Venezuela al pedir el cierre total del espacio aéreo del país caribeño
La advertencia, difundida este sábado en su cuenta de Truth, profundiza el conflicto bilateral y suma nuevas amenazas sobre el gobierno de Nicolás Maduro. La información surge de un informe publicado por Ámbito.
Un mensaje directo que agita el escenario regional
Trump envió un comunicado que apuntó a aerolíneas, pilotos, traficantes y organizaciones criminales, instándolos a considerar que “el espacio aéreo sobre Venezuela permanecerá cerrado en su totalidad”. La advertencia coincide con el despliegue del portaaviones más grande del mundo en el Caribe, como parte de una ampliación de la presencia militar estadounidense en la región.
La postura pública del mandatario se conoció tras una conversación telefónica con Nicolás Maduro, realizada días antes. En ese diálogo también estuvo presente Marco Rubio, secretario de Estado y referente clave en la política exterior hacia Venezuela. Según trascendió, Estados Unidos exigió que Maduro abandone Caracas en el corto plazo para evitar una intervención militar mayor.
Un giro interno en la política estadounidense respecto a Venezuela
La inclusión de Rubio en esa comunicación marcó una ruptura con sectores del Partido Republicano que evaluaban alternativas más flexibles, como utilizar acuerdos petroleros para facilitar una transición política. Sin embargo, Trump descartó esa vía y reafirmó que no permitiría al régimen ganar tiempo frente al cerco militar.
En ese intercambio con Maduro, Trump insistió en que su objetivo es “terminar con los carteles de la droga que operan bajo la protección de Miraflores” y señaló a figuras centrales del chavismo, como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, como beneficiarios de actividades ilícitas.
Fin de las negociaciones y nueva designación del Cartel de los Soles
En etapas previas, algunos funcionarios estadounidenses exploraron un acuerdo que implicaba la salida de Maduro y la continuidad transitoria de Delcy y Jorge Rodríguez. Trump rechazó de plano esa posibilidad y exigió la salida conjunta de toda la cúpula chavista.
Pocas horas después del llamado telefónico, Washington profundizó su ofensiva: el Departamento de Estado declaró al Cartel de los Soles como Organización Terrorista Extranjera (FTO), decisión que habilita sanciones económicas más amplias, congelamiento de activos y persecución judicial internacional.
Rubio celebró la medida y afirmó que el grupo “es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio”. Caracas respondió que no existen pruebas públicas que sustenten esa acusación.
Implicancias legales y fortalecimiento del despliegue militar
La nueva designación permite a Estados Unidos exigir cooperación a bancos, empresas y organismos internacionales. Cualquier vínculo con integrantes del cartel puede derivar en penalidades bajo leyes antiterroristas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, señaló que esta clasificación amplía las opciones legales de Washington e incluso podría justificar operaciones militares puntuales contra infraestructuras vinculadas al entramado criminal.
En paralelo, el Pentágono lanzó un operativo de gran escala encabezado por el USS Gerald R. Ford y más de una decena de buques, aeronaves y 12.000 efectivos. Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses reportaron el hundimiento de 21 embarcaciones relacionadas con actividades sospechosas y más de 80 muertes en operativos asociados.
Analistas consultados por AFP advierten que esta ofensiva podría endurecer aún más el embargo petrolero vigente y obligar a Venezuela a vender crudo con mayores descuentos, agravando una crisis económica ya marcada por hiperinflación y un mercado energético restringido.
Con el cierre del espacio aéreo como nueva amenaza y el avance del dispositivo militar estadounidense, la tensión entre ambos gobiernos se profundiza y deja cada vez menos espacio para una salida negociada.




