La tensión en el mar Negro volvió a escalar luego de que Ucrania confirmara un ataque dirigido contra dos embarcaciones rusas vinculadas a actividades que buscan evadir sanciones internacionales
La operación, ejecutada con drones navales, fue informada por autoridades ucranianas y reforzada por reportes previos de Turquía, según Radio3.
Ataque con drones a embarcaciones rusas
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), junto con la Marina, confirmó que los drones navales Sea Baby impactaron al petrolero Virat y al buque Kairos. Ambas embarcaciones, parte de la llamada “flota fantasma” utilizada por Moscú para sortear restricciones internacionales, navegaban rumbo a Novorosiisk cuando fueron alcanzadas.
Las autoridades turcas habían advertido que el Virat, con bandera de Gambia, había sufrido un ataque durante la noche del viernes. En tanto, el Kairos registró un incendio generado por un “factor externo”, lo que obligó a evacuar a toda su tripulación sin dejar heridos.
Impacto estratégico para la economía de guerra rusa
Fuentes ucranianas señalaron que ninguna de las naves transportaba hidrocarburos al momento del ataque y que el objetivo central es debilitar la capacidad de financiamiento de Rusia en el marco de la guerra. Desde 2022, Ucrania ha desarrollado distintos modelos del dron Sea Baby para misiones navales de larga distancia.
De acuerdo con el SBU, este tipo de operaciones busca limitar el uso de rutas alternativas que Rusia emplea para evitar sanciones económicas y sostener la maquinaria bélica.
Nuevo ataque en una terminal petrolera
En paralelo al golpe contra los buques, otros drones navales impactaron una terminal petrolera ubicada en Novorosiisk. El Consorcio del Oleoducto del Caspio, administrador del complejo, calificó el episodio como un “ataque terrorista” y confirmó que uno de los puntos de amarre quedó fuera de servicio.
Las operaciones se reanudarán cuando las autoridades consideren que no existe riesgo de nuevos ataques con drones. Por el momento, Ucrania no se adjudicó oficialmente esta segunda ofensiva.
Una escalada que mantiene en alerta a la región
La secuencia de ataques vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura energética y marítima en el mar Negro, un punto clave para el comercio y la logística militar. Con operaciones cada vez más sofisticadas, Ucrania insiste en golpear los intereses rusos lejos del frente terrestre, en un conflicto que continúa redefiniéndose.




