Argentina alcanzó en 2025 un logro estratégico para su comercio exterior al posicionarse como el principal proveedor de aceites vegetales de India, el país más poblado del mundo
El crecimiento de las exportaciones refuerza el rol del complejo agroindustrial como generador clave de divisas y abre nuevas oportunidades en un mercado de enorme escala.
Argentina gana terreno en el mayor mercado importador
India es el principal importador mundial de aceites vegetales debido a que su producción agrícola está concentrada en cereales como trigo y arroz, mientras que las oleaginosas no alcanzan para cubrir la demanda interna. En ese contexto, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Argentina exportó en 2025 un total de 3,56 millones de toneladas de aceites vegetales a ese destino, el mayor volumen histórico registrado.
De acuerdo con datos citados por la BCR y difundidos por Radio3, las importaciones totales de aceites vegetales de India rondaron las 15,7 millones de toneladas, lo que permitió que el país sudamericano se ubicara por encima de proveedores tradicionales del sudeste asiático.
Aceite de soja y girasol, las claves del crecimiento
El liderazgo argentino se explica principalmente por el fuerte desempeño del aceite de soja y el aceite de girasol, dos productos en los que el país cuenta con una alta capacidad industrial y logística. Durante la campaña 2024/25, la producción combinada de ambos aceites alcanzó las 10,48 millones de toneladas, el nivel más elevado desde mediados de la década del 2000.
Este salto productivo permitió sostener mayores volúmenes exportables y responder a los cambios en la demanda india, que comenzó a diversificar el consumo más allá del tradicional aceite de palma.
Impacto económico y proyección a futuro
El retroceso relativo de Indonesia y Malasia en el mercado indio abrió una ventana que Argentina supo aprovechar. El fortalecimiento de este vínculo comercial no solo consolida la presencia nacional en Asia, sino que también impacta de manera directa en el ingreso de divisas y en el posicionamiento estratégico del sector agroexportador argentino a nivel global.
Con este desempeño, Argentina reafirma su competitividad en el comercio internacional de aceites vegetales y se proyecta como un socio clave para uno de los mercados más dinámicos del mundo.




