Las principales cámaras empresariales del país elogiaron la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, un pacto que pone fin a más de 25 años de negociaciones.
El denominado Grupo de los 6 (G6), que incluye a la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA), se expresó de manera positiva, marcando una coincidencia general del sector productivo con la estrategia de apertura internacional del Gobierno. Según Noticias Argentinas.
La ceremonia de firma tuvo lugar este sábado en Asunción, Paraguay, con la presencia del presidente Javier Milei, sellando un entendimiento que crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo. El impulso generado es tal que incluso los gobiernos se pronunciaron de manera satisfecha con la firma del tratado que pasará por los procesos de ratificación en el Congreso.
Un impulso sin precedentes para la agroindustria y la integración global
Las reacciones del sector privado destacaron el carácter estratégico y transformador del acuerdo. Para la Sociedad Rural Argentina (SRA), la firma representa «un día clave para nuestra Argentina y la Región». La entidad remarcó que el 99% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur accederán a beneficios en el mercado europeo, lo que brinda «previsibilidad de largo plazo, fundamental para la inversión, certificaciones y planificación productiva».
En la misma línea, las Bolsas de Comercio y Cereales del país calificaron el hito como «un paso significativo en el proceso de integración» que fortalece los vínculos comerciales entre ambas regiones. El optimismo se basa en datos concretos: la Unión Europea eliminará los aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur y otorgará acceso preferencial a otro 7.5%. Esto beneficiará directamente a productos como la carne, los langostinos, la miel y una amplia gama de frutas y cítricos, que actualmente enfrentan aranceles elevados.
Más que comercio: inversión, industria y un marco de previsibilidad
Los beneficios proyectados van más allá del acceso inmediato a mercados. Las entidades subrayan que el acuerdo «abre perspectivas favorables para el desarrollo de inversiones productivas» y para la consolidación de los complejos agroindustriales. Esto se alinea con la visión del presidente de la UIA, Martín Rappallini, quien sostuvo que el tratado es «una oportunidad estratégica para fortalecer la relación de la Argentina con el mundo productivo», creando un marco estable para inversiones e incorporación de tecnología.
La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), también parte del G6, junto con la Asociación de Bancos de la Argentina (Adeba), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, emitieron un comunicado conjunto afirmando que el acuerdo, «en un marco justo y competitivo, será beneficioso para el desarrollo de las naciones involucradas y sus habitantes».
El camino a seguir: la ratificación parlamentaria y los desafíos pendientes
Con la firma realizada, el foco ahora se traslada a los procesos de ratificación interna. Las cámaras, conscientes de este próximo paso, ya han ofrecido su colaboración. La Sociedad Ruralexpresó que está «a disposición de los integrantes del Poder Legislativo para formar parte del debate» y presentar aportes para lograr los consensos necesarios.
Si bien el respaldo del empresariado es amplio, el debate parlamentario también escuchará voces críticas. Desde la oposición, por ejemplo, se han manifestado preocupaciones sobre el impacto en sectores industriales sensibles como el automotriz, el textil y el del calzado. El éxito final del acuerdo dependerá no solo de su ratificación, sino de la capacidad del país para aprovechar esta oportunidad histórica, incrementar su productividad y competir en un mercado global exigente.




