El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles que la eliminación total del arancel de importación para teléfonos celulares generará una mayor oferta y precios más competitivos en el mercado interno.
La medida, que ya comenzó a aplicarse, busca reducir la brecha de precios que existe entre Argentina y otros países y cumplir con el compromiso gubernamental de bajar impuestos para facilitar el acceso a la tecnología. Según Noticias Argentinas.
Caputo presentó datos que respaldan la política: desde mayo de 2025, cuando inició la reducción gradual de aranceles, los precios de los celulares ya cayeron entre un 25% y un 35% en diversas marcas y modelos. El Decreto 333/2025 había reducido la tasa del 16% al 8%, y ahora se avanza hacia su eliminación completa, un paso que promete una nueva baja en las góndolas.
El impacto concreto en el bolsillo de los argentinos
El objetivo central de la medida es comprimir una brecha de precios que en modelos de alta gama supera el 100% en comparación con el valor en el exterior. Para ilustrar el punto, el Ministerio de Economía difundió una comparativa con precios de referencia en Paraguay:
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iPhone 17 Pro (256 GB): En Argentina se cotiza a $2.899.999, mientras que en Paraguay cuesta aproximadamente $1.695.750 (US$1.190), lo que representa una diferencia de más de $1.2 millones.
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iPhone 13 (128 GB): El modelo en Argentina tiene un precio de $1.199.999, contra unos $655.500 (US$460) en el país vecino, una brecha de casi $545.000.
«El Gobierno sigue cumpliendo con el compromiso de bajar impuestos y facilitar el acceso a la tecnología para todos los argentinos», afirmó Caputo, subrayando que la política arancelaria busca precisamente achicar estas diferencias abismales y favorecer el consumo interno.
Una política de desgravación gradual y sus efectos
La eliminación del arancel a los celulares no es una medida aislada, sino parte de una estrategia gradual de desgravación que el gobierno viene implementando desde el año pasado. El ministro Caputo recordó que el proceso comenzó en mayo de 2025, y los resultados, según sus cifras, ya son tangibles en el mercado.
La lógica detrás de esta política es simple: al reducir y luego eliminar los impuestos de importación, se abarata el costo de ingreso de los productos. Esto, en teoría, debería incentivar una mayor oferta de modelos y una competencia más intensa entre las empresas comercializadoras, lo que termina traduciéndose en precios finales más bajos para el consumidor. El desafío ahora es que esta baja efectivamente se traslade a todas las cadenas de venta y marcas.
Expectativas y desafíos en el mercado tecnológico
Mientras el gobierno proyecta un nuevo ciclo de baja de precios, el sector tecnológico y los consumidores esperan ver materializado el anuncio en las tiendas. La eliminación del arancel es un paso en la dirección correcta para democratizar el acceso a bienes tecnológicos, históricamente caros en Argentina debido a la alta presión tributaria.
Sin embargo, expertos advierten que el precio final también depende de otros factores, como los impuestos internos (como el IVA y los ingresos brutos), los márgenes de comercialización y el tipo de cambio. La medida de Caputo es un componente clave, pero su éxito total dependerá de una combinación de estabilidad macroeconómica y competencia efectiva en el sector. De concretarse, representaría un alivio significativo para millones de argentinos que hoy deben pagar precios muy por encima de los internacionales por un bien de uso cotidiano.




