Cristina Kirchner abandona el Sanatorio Otamendi tras su recuperación.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue dada de alta este sábado en el Sanatorio Otamendi, tras permanecer dos semanas internada por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada.
Ahora continuará su recuperación en su domicilio en Constitución, bajo seguimiento médico personal y cumpliendo prisión domiciliaria por la causa Vialidad. Según InfoNews, la ex mandataria fue operada el 20 de diciembre y presentó un íleo postoperatorio que prolongó su recuperación.
Alta médica y seguimiento en domicilio
El parte médico oficial indica: “La Dra. Cristina Fernández de Kirchner finalizó su intervención por apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta”. Previamente, se retiró el drenaje peritoneal y ahora continuará con tratamiento antibiótico vía oral en su domicilio ubicado en San José 1111, barrio porteño de Constitución.
Internación y operación
Cristina Kirchner, de 72 años, fue intervenida el 20 de diciembre de 2025, en una cirugía más compleja de lo previsto debido a la peritonitis localizada derivada de la apendicitis. El procedimiento incluyó la colocación temporal de un drenaje y requirió un seguimiento estricto de su íleo postoperatorio, lo que prolongó su internación en el Sanatorio Otamendi.
Situación judicial y restricciones de prisión domiciliaria
La ex presidenta cumple actualmente prisión domiciliaria por una condena de seis años en la causa Vialidad. Durante su internación, las autoridades judiciales del Tribunal Oral Criminal Federal 2 mantuvieron estrictas medidas respecto al régimen de visitas y otras condiciones de su detención. Sus abogados, Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, solicitaron ampliar el régimen de visitas, retirar la tobillera electrónica y ampliar el tiempo de permanencia en la terraza, pero el pedido fue rechazado.
Recuperación y seguimiento médico
El equipo médico personal de Cristina Kirchner será responsable de supervisar su recuperación en el domicilio, asegurando la continuidad del tratamiento antibiótico y evaluando cualquier eventualidad postoperatoria. El alta médica marca el fin de una internación compleja, aunque su recuperación completa seguirá bajo estricta vigilancia profesional.




