Comodoro: el paro mercantil alcanzó un 55% y vació las calles del centro.
La jornada de paro general de este jueves se sintió con fuerza en la ciudad petrolera, transformando el ritmo habitual de la capital de la Cuenca del Golfo San Jorge en una postal similar a la de un feriado. Con las persianas bajas en sectores estratégicos y una circulación mínima, el sector comercial fue uno de los grandes protagonistas de la medida de fuerza, reflejando el malestar de los trabajadores ante el rumbo económico nacional y la reforma laboral en debate.
El nivel de adhesión en la ciudad mostró matices según el tipo de establecimiento. Según ADNSUR, el acatamiento en Comodoro Rivadavia rondó el 55%, apenas por debajo del 60% registrado a nivel nacional dentro del rubro. José González, secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC), destacó que la protesta fue «una demostración clara de rechazo a las políticas que van en contra de los trabajadores» y aseguró que el mensaje hacia el Gobierno es de un descontento creciente que ya no se puede ignorar.
Adhesión total en supermercados y grandes cadenas
El impacto más contundente de la huelga se observó en las grandes superficies. Según el relevamiento del gremio, en los supermercados de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly la medida fue «muy fuerte», llegando incluso a registrarse sucursales donde el paro fue total. «En otros casos el presentismo rondaba apenas el 30%», precisó González, subrayando que incluso en rubros que suelen mantener actividad en días festivos, esta vez el personal decidió plegarse masivamente.
Por el contrario, el panorama en el área céntrica fue dispar debido a la particularidad de la atención. El dirigente explicó que en los locales del centro es más complejo medir el acatamiento real, ya que «muchas veces atienden los dueños». No obstante, la falta de movimiento en las calles fue indiscutible, confirmando que la parálisis del transporte y la decisión de los empleados mercantiles configuraron una jornada de nula actividad comercial.
Un crudo diagnóstico sobre la crisis social en la región
Más allá de las cifras de la huelga, el titular del CEC lanzó una advertencia preocupante sobre el deterioro de las condiciones de vida en el sur del país. González vinculó la medida de fuerza con una realidad que golpea a ciudades como Comodoro y Caleta Olivia: «Hay familias completas durmiendo en la calle, comiendo de los tachos de basura. A este Gobierno nada lo conmueve», disparó el dirigente, denunciando una falta de sensibilidad social ante la crisis.
Desde el gremio mercantil sostienen que el actual rumbo económico busca precarizar derechos laborales para «allanarle el camino a las empresas de Norteamérica», una orientación que, según entienden, profundiza la desigualdad en las zonas petroleras. Al finalizar la jornada, González fue tajante sobre los pasos a seguir: el mensaje del paro fue claro y, de no mediar cambios en la política laboral, no se descarta que el plan de lucha se profundice en las próximas semanas.




