Pese a los sostenidos pagos de compromisos externos que destaca el ministro de Economía, Luis Caputo, la deuda bruta de la Argentina registró un incremento de casi USD 30.000 millonesdurante los primeros dos años del gobierno del presidente Javier Milei.
Según las cifras oficiales divulgadas por la Secretaría de Finanzas, el stock de deuda pasó de USD 425.556 millones en noviembre de 2023 a USD 455.067 millones en diciembre de 2025. Según Noticias Argentinas.
Este aumento de USD 29.511 millones se produce en un contexto donde el Gobierno insiste en que «nunca se pagó tanta deuda». Sin embargo, el efecto combinado de la capitalización de intereses, el ajuste de bonos por inflación, la toma de nuevos préstamos con organismos internacionales y la colocación de bonos en moneda extranjera terminó por impulsar el monto total de las obligaciones.
El detalle del incremento: moneda extranjera vs. pesos
El último reporte oficial, correspondiente a diciembre de 2025, muestra con claridad la dinámica que explica el crecimiento. Sólo en ese mes, la deuda bruta en situación normal de pago (tanto en pesos como en dólares) aumentó USD 9.070 millones.
La Secretaría de Finanzas detalló que esta variación mensual se explica por dos movimientos opuestos pero de distinta magnitud. Por un lado, hubo un fuerte incremento de USD 10.865 millones en la deuda denominada en moneda extranjera. Por otro lado, se registró una disminución de la deuda en moneda local, que en términos de dólares equivalió a USD 1.795 millones. El resultado neto de ambos movimientos fue el aumento total registrado.
La «batalla desigual» contra el peso de los intereses
La situación refleja lo que algunos analistas describen como una «batalla desigual» contra la carga financiera de la deuda heredada. Aunque el Gobierno realiza pagos y logra cierto alivio en los compromisos en pesos (posiblemente mediante canjes o pagos con títulos públicos), los nuevos desembolsos de organismos internacionales (como el FMI o el CAF) y, fundamentalmente, la acumulación y capitalización de intereses sobre la deuda existente en dólares, terminan por empujar el número total hacia arriba.
Este escenario plantea un desafío central para la gestión de Caputo: lograr que los superávits fiscales que pregona la administración sean lo suficientemente amplios y sostenibles no sólo para cumplir con los pagos, sino para comenzar a reducir el stock de deuda de manera neta, algo que hasta ahora no se ha conseguido. La información sobre la evolución de la deuda fue reportada originalmente por la Agencia Noticias Argentinas.




