Subsidios de luz y gas: nuevos requisitos para mantener el beneficio.
El Gobierno fijó nuevos requisitos para conservar subsidios de luz y gas con tope de ingresos y controles patrimoniales más estrictos para usuarios. Se estableció un esquema unificado para acceder y conservar los subsidios de electricidad y gas, con criterios más estrictos de ingresos y control patrimonial. La asistencia quedará concentrada en los hogares que acrediten condiciones socioeconómicas específicas y se inscriban en el nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados.
Quiénes podrán conservar la ayuda estatal
El nuevo sistema exige que los usuarios residenciales se inscriban en el ReSEF y demuestren ingresos netos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales correspondientes a un “Hogar 2”, según los valores del INDEC. Según #La17, este filtro económico será el punto de partida para definir la continuidad del beneficio, aunque no el único criterio considerado.
También podrán acceder familias con integrantes que posean Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, Pensión Vitalicia para Veteranos de Guerra o Certificado Único de Discapacidad, previa evaluación de necesidad económica. De esta manera se incorporan variables sociales que complementan el análisis monetario.
Controles patrimoniales más rigurosos
La Disposición 2/2026 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético determinó que la información del antiguo registro RASE servirá como base inicial, pero será sometida a verificaciones más profundas. Se realizarán cruces de datos con el Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social y con otras bases oficiales para validar la situación declarada.
La normativa habilita a rechazar solicitudes cuando se detecten signos de solvencia económica, aun si el requisito de ingresos se cumple. Se aplicarán además herramientas de georreferenciación para corroborar la realidad patrimonial de cada hogar.
Causales de exclusión del programa
Quedarán fuera del subsidio quienes posean vehículos con menos de tres años de antigüedad —salvo que exista un integrante con discapacidad—, tres o más inmuebles, embarcaciones de lujo, aeronaves o participaciones societarias relevantes. El objetivo oficial es evitar filtraciones y dirigir la ayuda a sectores realmente vulnerables.
El Gobierno busca así reordenar el gasto público en energía y concentrar la asistencia en usuarios con menor capacidad de pago, en un contexto de actualización tarifaria y revisión integral del sistema.
Las nuevas reglas obligan a miles de familias a revisar su situación y completar el trámite de inscripción para no perder el beneficio. El desafío será compatibilizar el alivio social con un control eficiente que garantice equidad y transparencia.




