Este miércoles 14 de enero, el Gobierno nacional enfrenta un desafío crucial para el comienzo del año financiero. A través de la Secretaría de Finanzas, buscará renovar vencimientos de deuda por la abultada suma de $9,6 billones, en lo que será la primera licitación en moneda local del 2026.
La operación llega en un contexto marcado por la alta volatilidad de las tasas de interés y una liquidez en pesos que aún se mantiene ajustada, poniendo a prueba la confianza de los inversores en la política económica. Según Noticias Argentinas.
Un Menú Amplio para Extender Plazos y Reducir el Costo Financiero
Para afrontar este reto, el equipo económico diseñó una oferta diversificada con 11 instrumentos distintos, combinando letras y bonos en pesos y dólares. El objetivo es doble: extender los plazos de vencimiento para ordenar el calendario de pagos y, al mismo tiempo, reducir la tasa de interés que el Tesoro Nacional paga por su financiamiento.
La lista incluye opciones para todo tipo de inversores: instrumentos a tasa fija, títulos ajustados por inflación (CER), una letra vinculada a la tasa TAMAR y dos nuevas letras vinculadas al dólar para quienes busquen cobertura cambiaria. Según los detalles oficiales publicados por la Secretaría de Finanzas, la recepción de ofertas se realizará entre las 10:00 y las 15:00 horas de este miércoles, con liquidación prevista para el viernes 16.
El Equilibrio Delicado entre Absorber y Volcar Liquidez
La licitación no solo mide el apetito del mercado por la deuda argentina, sino que también es una herramienta clave para la administración de la liquidez. Por un lado, el Tesoro necesita absorber pesos del mercado para recuperar parte de los recursos utilizados la semana pasada, cuando el Gobierno realizó un pago masivo de USD 4.200 millones a bonistas privados. Por otro lado, también requiere inyectar pesos al sistema en algún momento para estabilizar las tasas de interés y fomentar la monetización de la economía.
Este acto de equilibrio ocurre en un escenario donde, según analistas, la atención del mercado estará puesta en las tasas que el Gobierno esté dispuesto a convalidar para asegurar una exitosa renovación (roll over) de la deuda. El resultado de esta licitación será, por lo tanto, un termómetro fundamental de la confianza financiera al inicio del año.




