Un devastador incendio forestal, ya considerado el peor desastre natural en la historia de Chubut, avanza sin control cerca de El Maitén y Epuyén, cruzando barreras críticas como la Ruta 40.
La situación en la cordillera de Chubut se deteriora rápidamente en su quinto día de combate. El fuego, que cruzó anoche la Ruta 40, se propaga ahora por el paraje El Coihue, al sudoeste de El Maitén y al norte de Epuyén, en un escenario descrito por las autoridades como de «control total» perdido. Se anticipa una nueva jornada extremadamente complicada para bomberos, brigadistas y voluntarios. Según Jornada.
El incendio se transforma en el peor desastre de Chubut
El siniestro, activo desde hace cinco días, está en camino de convertirse en el peor desastre natural que haya enfrentado la provincia de Chubut. Múltiples focos activos en distintas zonas complican enormemente las tareas de contención, involucrando a un amplio operativo terrestre y aéreo.
La noche del jueves marcó un punto crítico, cuando las llamas, más altas que los pinos de la zona según registros visuales, avanzaron arrasando el bosque nativo y superando una barrera crucial como la Ruta Nacional 40, lo que abre el fuego a nuevos y vastos sectores de vegetación.
Avance implacable con clima adverso
El avance del incendio ha sido brusco y amenazante. Durante la jornada del jueves, el fuego reavivó con fuerza impulsado por el viento, rodeando parte del Cerro Pirque. Esta situación obligó a reubicar dotaciones de bomberos cerca de la Escuela 81 y el Callejón Azocar, en una acción preventiva para proteger viviendas.
La dirección del viento llevó las llamas hacia la localidad de Epuyén, generando un escenario de gran incertidumbre para sus habitantes. Además, las condiciones climáticas no ofrecen tregua: no se esperan lluvias en el corto plazo y se pronostican altas temperaturas para el fin de semana, factores que alimentan la propagación.
Un operativo enorme lucha contra las llamas
Frente a la magnitud de la catástrofe, se desplegó un operativo conjunto masivo y coordinado. En la lucha participan activamente el Servicio Provincial de Manejo del Fuego y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, junto a Bomberos Voluntarios de El Hoyo, El Bolsón y Lago Puelo. Estos últimos no solo cumplen tareas operativas directas en los frentes de fuego, sino también labores preventivas en el territorio para proteger a la población. A pesar del esfuerzo titánico, la ferocidad del incendio ha superado hasta ahora todas las capacidades de contención.
La comunidad de la Comarca Andina vive horas de angustia y zozobra mientras observa cómo el paisaje de su región es consumido por las llamas. La prioridad absoluta sigue siendo la protección de la vida humana, mientras los equipos de combate al fuego arriesgan todo en una batalla desigual contra un elemento descontrolado.




