Mientras brigadistas de varias provincias y medios aéreos combaten el fuego que ya arrasó miles de hectáreas en la Comarca Andina, la investigación por su origen da un giro clave.
La Fiscalía de Lago Puelo sostiene que hay elementos suficientes para presumir una «intervención humana deliberada». Esta hipótesis se fortalece con un testimonio directo de un vecino que aseguró ver a tres personas iniciando focos en plena noche, según información recopilada por medios de la región. Según La17.
Un testimonio crucial y la evidencia forense
Claudio Pucheta, vecino y propietario de una cabaña en El Hoyo, brindó un relato detallado. En diálogo con medios locales, describió haber visto a tres personas prendiendo fuego en medio de la noche en el Cañadón Las Arenas, zona del Pedregoso. Este testimonio se suma a la evidencia técnica recogida por la Justicia. La investigación, a cargo de la fiscal Débora Barrionuevo, ya había detectado la presencia de gases inflamables compatibles con acelerantes en el punto de origen del fuego principal, que comenzó el pasado lunes.
La ubicación de ese primer foco también resulta reveladora: se inició a unos 300 metros dentro del bosque, lejos de caminos o tránsito habitual. Este dato, junto con la ausencia de tendidos eléctricos en el área, permitió a los investigadores descartar hipótesis accidentales y enfocarse en una intencionalidad. Para consolidar las pruebas, se tomaron muestras de suelo que serán analizadas por la Policía Federal y se convocó a la División de Canes para rastrear acelerantes.
Combate extremo y una comunidad bajo presión
El operativo de lucha contra el fuego se desarrolla en condiciones climáticas adversas, con vientos secos, calor extremo y una sequía histórica que agota las fuentes de agua para las autobombas. En primera línea trabajan más de 500 combatientes, apoyados por aviones hidrantes, helicópteros y brigadistas provenientes de otras provincias como Córdoba.
La comunidad no es un mero espectador. Pucheta relató cómo los vecinos organizan apoyo logístico, llevando agua mineral y alimentos a los brigadistas en la base de operaciones, ante la falta de servicios básicos como luz y comunicación estable. El fuego, que ya ha consumido miles de hectáreas y provocado pérdidas materiales millonarias, se mantiene activo y muy cerca de infraestructura sensible, como la Escuela N°81 sobre la Ruta 40.
El incendio en la Comarca Andina ha dejado al descubierto no solo la vulnerabilidad del territorio frente al clima, sino también la sombra de una posible acción criminal. Mientras la investigación judicial avanza para identificar a los responsables con testimonios y pruebas forenses, el verdadero heroísmo lo protagonizan los brigadistas y los vecinos que, en condiciones límite, luchan contra las llamas y sostienen la esperanza de recuperar lo perdido.




