En un nuevo capítulo de la crisis venezolana, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, salió públicamente en defensa de su aliado Nicolás Maduro.
Durante una ceremonia de graduación de policías el jueves 15 de enero, el mandatario sandinista de 80 años pidió la liberación inmediata del derrocado líder venezolano, calificando su captura como una «acción totalmente desproporcionada» por parte de Estados Unidos. Según Deutsche Welle (DW).
Ortega, quien junto a su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo mantiene una estrecha alianza con el chavismo desde la época de Hugo Chávez, exigió que Maduro sea «regresado a su pueblo». En su discurso, transmitido por medios estatales, también aprovechó para lanzar una advertencia a Washington, instándolo a que «deje de amenazar a Cuba», en un claro gesto de apoyo al otro régimen aliado en la región.
El apoyo a la nueva presidenta interina y el llamado de Trump
El líder nicaragüense no solo se refirió a Maduro, sino que también expresó su respaldo a Delcy Rodríguez, la vicepresidenta que asumió el poder de forma interina tras la captura del mandatario chavista. Ortega afirmó que Rodríguez «está haciéndole tiempo a Nicolás», sugiriendo que su gestión es transitoria hasta el eventual regreso de Maduro.
El apoyo de Ortega contrasta con la nueva dinámica que se vive entre Caracas y Washington. Donald Trump, quien ordenó la incursión militar del 3 de enero, mantuvo el miércoles una «larga conversación telefónica» con Delcy Rodríguez, a quien calificó como una persona «formidable». Este diálogo forma parte del proceso de reanudación de relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas en 2019, que la presidenta encargada ha iniciado a pesar de haber prometido «rescatar» a Maduro.




