Un domingo que transcurría con normalidad se transformó en una pesadilla para una familia del barrio Solanas, en la zona sudoeste de Puerto Madryn
Una banda organizada, que utilizó handies para comunicarse y actuó con rostros cubiertos, irrumpió en una vivienda y mantuvo cautivos a una madre y su hijo en busca de un botín que, aparentemente, no existía en el lugar.
Una entradera planificada y con ribetes profesionales
El hecho ocurrió cerca de las 22 horas en un domicilio de la calle Maqui al 4.000. Mientras las víctimas cenaban, tres delincuentes encapuchados forzaron el ingreso. Según los datos que fueron extraídos del medio Radio3, la banda habría contado con un cuarto integrante que permaneció afuera realizando tareas de «campana», coordinando los movimientos mediante equipos de comunicación HT.
Los asaltantes, dos de ellos armados, mostraron una agresividad constante. Durante más de media hora, interrogaron al hijo de la dueña de casa exigiendo dólares, euros y la apertura de una caja fuerte. «Buscaban algo que no había», señalaron fuentes policiales, reforzando la hipótesis de que los delincuentes se habrían equivocado de objetivo.
Maniatados y encerrados: el escape de los delincuentes
Tras constatar que la familia no poseía grandes sumas de dinero, los ladrones se alzaron con unos 1.000 dólares de ahorros y pertenencias personales. Antes de huir, maniataron a las víctimas y las encerraron en una habitación para ganar tiempo.
Recién cerca de las 23 horas, madre e hijo lograron liberarse y alertar a la policía. Los malvivientes escaparon a bordo de una camioneta Volkswagen Taos propiedad de la familia. El despliegue policial incluyó un operativo cerrojo que se extendió hasta Trelew y el puesto de Arroyo Verde durante toda la madrugada.
Hallazgo del vehículo y pistas de la investigación
Afortunadamente, el vehículo fue localizado este lunes por la mañana en un descampado de la zona de Quintas de El Path. La camioneta, que no presentaba daños a simple vista, quedó bajo resguardo para los peritajes de rigor por parte de la Brigada de Investigaciones.
Un detalle que llamó la atención de los investigadores es la tonada chilena que presentaban al menos dos de los atacantes. Aunque las víctimas no sufrieron lesiones físicas de gravedad, el estado de shock persiste ante un hecho de inseguridad con una logística poco habitual para la zona. La causa ha sido caratulada como robo agravado en poblado y en banda.




