Perú extradita a «Pequeño J» por el atroz triple femicidio de 2025.
El Gobierno de Perú ha oficializado un paso trascendental para la justicia argentina al confirmar la extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias ‘Pequeño J’. El imputado es el principal sospechoso del brutal crimen de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, un caso que conmocionó a la opinión pública por su extrema violencia y el desprecio por la vida de las jóvenes.
Con la firma de la resolución suprema 041-2026-JUS, el camino queda despejado para que el acusado rinda cuentas ante los tribunales de Buenos Aires, tras haber permanecido bajo custodia en un penal de Cañete desde su captura en septiembre pasado.
Detalles de la resolución y el pliego acusatorio
La medida administrativa, publicada recientemente en el diario oficial El Peruano, ratifica la decisión judicial previa que consideró procedentes los cargos de homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y violencia de género.
Según KCH, el proceso se ajustó estrictamente a los convenios internacionales, verificando que no existan obstáculos de derecho interno para el traslado. La resolución de la Corte Suprema subraya: “Conforme a las restricciones señaladas en el Acuerdo, no existen motivos para denegar la extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano. Por tanto, al no existir obstáculo de derecho internacional o de derecho interno para la aceptación de la solicitud de extracción, cabe aprobarla”.
El sospechoso enfrentará cargos por la muerte de las tres víctimas, cuyos cuerpos fueron hallados en un pozo en la localidad de Florencio Varela. Las investigaciones sugieren un plan premeditado que incluyó el pago con estupefacientes a colaboradores para ocultar los restos. Esta tipificación penal responde a una ejecución con el concurso de dos o más personas, mediando un contexto de violencia de género reiterada, lo que encuadra el caso bajo las penas más severas del código penal argentino.
La caída de Valverde Victoriano en suelo peruano
La captura de ‘Pequeño J’ fue el corolario de una labor de inteligencia transnacional coordinada entre la Policía Bonaerense y la Policía Nacional del Perú (PNP). Tras cometer los crímenes entre el 19 y el 23 de septiembre de 2025, el fugitivo inició una huida de seis días que lo llevó a cruzar pasos fronterizos ilegales en Bolivia hasta llegar a las cercanías de Lima. Su localización fue posible gracias al rastreo de señales de telefonía móvil y a la previa detención de Matías Agustín Ozorio, quien actuaba como apoyo logístico y cuyo teléfono fue utilizado por agentes encubiertos para tenderle una trampa al acusado.
El arresto definitivo se produjo en Pucusana, cuando el camión en el que Valverde Victoriano viajaba oculto quedó varado por un bloqueo de pescadores en la carretera Panamericana. Sin escapatoria, el sujeto confirmó su identidad ante las fuerzas antidrogas peruanas. Con su entrega formal a las autoridades argentinas, se cierra la etapa de fuga y comienza el proceso de juzgamiento por uno de los femicidios múltiples más sombríos de los últimos años, donde se espera que los protocolos de traslado se activen en las próximas horas para su arribo definitivo al país.




