El presidente Javier Milei participará desde este lunes en la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial de Davos, uno de los encuentros globales más influyentes.
Bajo el lema «El espíritu del diálogo», el foro reunirá a casi 3.000 líderes políticos, empresariales y sociales de unos 130 países del 19 al 23 de enero, donde el mandatario argentino buscará tener un rol protagónico para promover su agenda ideológica y económica.
Para Milei, Davos representa una oportunidad clave en su estrategia de inserción internacional. Según Noticias Argentinas (NA), el presidente no solo brindará un extenso discurso, sino que mantendrá diversas reuniones bilaterales con jefes de Estado y de Gobierno, utilizando la plataforma para «bajar línea a favor de las ‘ideas de la libertad'».
¿Qué es y qué se espera del Foro de Davos 2026?
Fundado en 1971, el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) es una organización internacional independiente que, desde la impactante ciudad alpina suiza, reúne anualmente a las figuras más relevantes del planeta. Durante más de cinco décadas, ha congregado a líderes de empresas, gobiernos, sociedad civil, academia y nuevas generaciones con el objetivo declarado de «comprender los desafíos globales y hacer que el mundo avance en conjunto».
El programa de este año, que se basa en ese legado, buscará generar ideas y soluciones de largo plazo frente a un mundo con «normas cuestionadas, alianzas tensas y una confianza erosionada». Los debates se centrarán en fomentar la resiliencia, la competitividad y el crecimiento inclusivo, incluyendo el despliegue responsable de tecnologías transformadoras como la inteligencia artificial generativa.
Un escenario diverso y críticas al foro
Davos 2026 se caracteriza por una mezcla única y diversa de sectores, industrias, gobiernos y generaciones. Cerca de la mitad de los líderes asistentes provendrán del Sur Global, lo que garantiza, según los organizadores, una amplia gama de perspectivas. El programa se enriquece con aportes de sociedad civil, sindicatos, organizaciones religiosas, figuras culturales y emprendedores sociales.
Sin embargo, el foro no está exento de críticas. Desde sectores progresistas y de izquierda, ha sido históricamente cuestionado por definir posturas a favor de la concentración de la riqueza y por ser percibido como un espacio donde una élite global diseña políticas que afectan a todo el planeta sin una verdadera representación democrática. A pesar de ello, su influencia en la agenda económica y geopolítica es innegable.
La estrategia de Milei: de la polémica de 2025 a la consolidación en 2026
La participación de Milei en Davos 2026 está marcada por la experiencia del año pasado. En enero de 2025, en su primera intervención como presidente, generó una fuerte polémica internacional al atacar desde el escenario principal a quienes «enarbolan la bandera de diversidad sexual» y al acusar a los difusores de la ideología de género de ser «pedófilos», en un discurso que definió al feminismo y al ecologismo como enemigos de la libertad.
Para esta edición, según anticipan analistas y fuentes oficiales, se espera que el mandatario module su tono y se centre en presentar a la Argentina como un «caso de éxito» de las políticas de ajuste y desregulación, buscando atraer inversiones y consolidar su imagen como el principal referente del ideario libertario a nivel global, especialmente ante la mirada de su aliado estratégico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Davos será, por lo tanto, el escenario de prueba para medir la recepción internacional del «modelo Milei» en un foro que, pese a sus críticos, sigue siendo uno de los principales termómetros de las tendencias económicas y políticas mundiales.




