La profunda conmoción que generó en Comodoro Rivadavia el brutal homicidio de Valeria Schwabencontró una voz particularmente conmovedora.
Aldana Botha, hija de Juana Morales, una mujer que lleva tiempo desaparecida en la zona de Rocas Coloradas, se expresó públicamente tras el crimen. Según ADNsur.
Su mensaje, cargado de dolor y frustración, resuena con la experiencia de haber vivido otra tragedia familiar sin resolver. A través de redes sociales, Botha preguntó: “Justicia por Valeria ¿Qué está pasando en Comodoro? ¿Alguien que haga algo? No puede quedar siempre todo en la nada”. Esta interpelación adquirió un peso aún mayor al provenir de la hija de una víctima de desaparición, un caso que aún espera verdad y justicia.
La indignación ciudadana ante hechos repetidos y la búsqueda de justicia
El pronunciamiento de Botha no es un reclamo aislado. Se suma al enorme impacto social que provocó el asesinato de Valeria Schwab, una mujer de 38 años que fue hallada sin vida la madrugada del miércoles 14 de enero en un sector de acantilados de la costanera, frente al cerro Chenque.
El caso derivó en movilizaciones masivas y en pronunciamientos de diversos sectores que advierten sobre la reiteración de hechos violentos sin resoluciones claras. La comunidad se pregunta cómo puede suceder un crimen así en un lugar público como el paseo costero. Investigado como un homicidio, el fiscal Marcelo Cretton señaló que se trata de una “muerte violenta forzada” y que “no se puede descartar absolutamente nada”.
La investigación, que ya dio un giro clave con el hallazgo del celular de la víctima a 200 metros del cuerpo, busca esclarecer los hechos. Mientras tanto, el clamor por justicia y por mayor seguridad en la ciudad continúa creciendo, exigiendo respuestas concretas a las autoridades.
Un reclamo que une dos tragedias y exige respuestas
El mensaje de Aldana Botha funciona como un poderoso símbolo de la angustia acumulada. Al conectar su historia personal, marcada por la desaparición de su madre, con el asesinato de Valeria Schwab, su pregunta “¿Qué está pasando en Comodoro?” trasciende un caso puntual.
Es un cuestionamiento a la sensación de inseguridad e impunidad que crece en la comunidad. Su reclamo, junto al de miles de comodorenses, pone en evidencia la demanda urgente de que los casos no queden en la nada y de que se tomen medidas efectivas para garantizar la seguridad de todos.




