La jueza de Garantías Eve Ponce rechazó este miércoles el pedido de arresto domiciliario para Francisco García, uno de los tres imputados por el homicidio de Mario Giannobile ocurrido en octubre pasado en Rawson.
El fallo judicial determinó que el acusado, sobre quien pesa la imputación de homicidio triplemente agravado, continuará detenido en el Instituto Penitenciario Provincial (IPP) debido a que persisten los «riesgos procesales de fuga» y de «entorpecimiento de la investigación».
La decisión, que contó con el apoyo del fiscal general Leonardo Cheuquemán, se basó en la gravedad del delito y en elementos concretos de la causa que demostrarían la intención de García de eludir a la Justicia, como la posesión de un documento de identidad falso. Según Jornada.
Los Argumentos Clave para el Rechazo: Fuga y Obstaculización
Durante la audiencia, la defensa de Francisco García, representada por su abogada, presentó el pedido de arresto domiciliario con la oferta de su madre y hermana como garantes. Sin embargo, tanto la fiscalía como la jueza consideraron que estas mismas personas «lo ayudaron en el tiempo que estuvo prófugo», según afirmó Ponce en su resolución.
La magistrada destacó que el hecho presenta «una violencia inusitada» y que no existen nuevos elementos en la investigación que modifiquen la situación de García. Además, subrayó el riesgo concreto de fuga, agravado por la posible pena de prisión perpetua que enfrenta el imputado. La fiscalía aportó como prueba que, antes de su captura, García viajó a Mendoza utilizando un documento a nombre de «Mauricio Monzón» y mantuvo comunicación con su madre, quien estaba al tanto del pedido de captura y le transfería dinero, según consta en escuchas telefónicas incorporadas a la causa.
Los Terribles Detalles del Crimen que Conmocionó a Rawson
La investigación liderada por el fiscal Cheuquemán reconstruyó con precisión los hechos ocurridos el 20 de octubre en una vivienda de Playa Unión. Según la teoría del caso, Giannobile fue atacado de manera sorpresiva y brutal por personas que conocía. Los acusados lo golpearon con una pala, un atizador y una llave cruz, provocándole fracturas y múltiples hematomas. Finalmente, luego de atarlo, lo asesinaron por estrangulamiento.
Tras el crimen, los imputados envolvieron el cuerpo en una manta y una red, lo transportaron en una camioneta y lo arrojaron al mar desde un acantilado en la zona de Caras Talladas, en Playa Magagna. La crueldad del homicidio y la metodología para deshacerse del cadáver fueron elementos determinantes para que la Justicia considere excepcionalmente rigurosas las medidas contra los acusados, priorizando la seguridad del proceso por encima de cualquier beneficio carcelario.




