La Municipalidad de Trelew ejecutó este miércoles una contundente medida de control, clausurando el almacén mayorista Yaguar por “diversas irregularidades” en su funcionamiento.
Personal especializado de la Dirección de Bromatología municipal secuestró una importante cantidad de mercadería, que incluyó gaseosas y alimentos en mal estado o vencidos, como parte de un operativo de inspección de rutina.
El procedimiento se llevó a cabo durante el mediodía. Los inspectores, tras realizar la verificación correspondiente dentro del local, esperaron a que el último cliente se retirara para luego proceder a bajar las persianas del frente del comercio y colocar los precintos de clausura. Hasta el momento, el municipio no ha emitido un comunicado oficial detallando las faltas específicas y tampoco hubo pronunciamiento por parte de la empresa mayorista. Según Jornada.
Un operativo centrado en la salud pública
Aunque las autoridades municipales aún no han especificado el listado completo de irregularidades, el tipo de productos secuestrados apunta a graves fallas en el control de calidad y la cadena de frío. El hallazgo de alimentos vencidos, como gaseosas y otros comestibles, representa un riesgo directo para la salud de los consumidores.
Estos operativos de fiscalización en comercios mayoristas y minoristas son una tarea clave para la Dirección de Bromatología, cuya misión es garantizar que todos los productos alimenticios que se comercializan en la ciudad cumplan con los estándares de higiene y salubridad establecidos por la ley. La clausura preventiva es la medida más severa que puede aplicarse cuando se detectan infracciones que comprometen la salud pública.
El procedimiento y la falta de información oficial
El procedimiento siguió el protocolo habitual para este tipo de intervenciones. Los inspectores municipales llegaron al local, ubicado en un céntrico sector de la ciudad, y procedieron a la verificación documental y al examen físico de la mercadería en los depósitos y góndolas.
Una vez confirmadas las irregularidades, se ordenó el secuestro de los productos que no cumplían con la normativa. La clausura se efectuó de manera ordenada, permitiendo la salida de los clientes presentes antes de sellar el acceso. La ausencia de un comunicado oficial detallado tanto por parte del municipio como de la empresa Yaguar ha generado expectativa en la comunidad local, que espera conocer con precisión la naturaleza de las faltas y las posibles sanciones que enfrentará el comercio.
Impacto en la comunidad y próximos pasos
La clausura de un establecimiento de la envergadura del mayorista Yaguar, que abastece a numerosos comercios minoristas de la zona, tiene un impacto inmediato en la cadena de distribución local. Otros almacenes y kioscos que dependían de este proveedor deberán buscar alternativas, al menos de manera temporal.
El caso ahora pasa a la esfera administrativa y, potencialmente, judicial. La empresa tendrá la oportunidad de presentar sus descargos y, de ser necesario, deberá realizar las correcciones exigidas por Bromatología para solicitar la reapertura del local. Mientras tanto, el municipio ha enviado un mensaje claro sobre la seriedad con la que aborda los controles en materia de seguridad alimentaria.




