En un movimiento que refuerza el foco de su política exterior hacia América Latina, el expresidente y actual mandatario Donald Trump confirmó su intención de recibir en Washington a la principal figura opositora venezolana, María Corina Machado.
El anuncio, hecho durante una entrevista televisiva, se produce en un contexto regional marcado por la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, eventos que han reconfigurado el escenario político del país petrolero.
Trump confirma la visita de la opositora venezolana a la Casa Blanca
Durante una aparición en el programa «Hannity» de Fox News la noche del jueves 8 de enero, Donald Trump respondió afirmativamente cuando se le consultó sobre un posible encuentro con María Corina Machado, líder del partido Vente Venezuela.
Según DW, el mandatario estadounidense declaró: «Bueno, tengo entendido que vendrá en algún momento de la próxima semana, y estoy deseando saludarla». Esta declaración pone fecha a una reunión de alto perfil que analistas internacionales ven como un paso más en la estrategia de Washington para impulsar un cambio político en Caracas.
La pregunta al presidente Trump surgió en el marco de las recientes acciones militares lideradas por Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro, operaciones que culminaron con la captura del mandatario venezolano. En este nuevo y volátil escenario, el encuentro con Machado simboliza el apoyo explícito de la administración Trump a los sectores que buscan establecer un gobierno de transición en el país.
Un posible Nobel de la Paz como gesto político
El contexto de esta próxima reunión incluye un gesto de alto simbolismo propuesto por la propia opositora. En días previos, durante una entrevista con la misma cadena Fox News, María Corina Machado expresó su deseo de entregar el premio Nobel de la Paz a Donald Trump, en reconocimiento a su «empeño en devolver la democracia a Venezuela».
Consultado al respecto durante la entrevista, el presidente respondió con una mezcla de modestia y aceptación: «He oído que quería hacerlo. Sería un gran honor», afirmó Trump. Esta dinámica de mutuo reconocimiento refuerza la narrativa de una alianza estratégica entre el líder estadounidense y la oposición venezolana, y anticipa que el encuentro en Washington irá más allá de una mera cortesía diplomática para abordar los planes concretos de transición.
Un giro decisivo en la política hacia Venezuela
La confirmación de esta reunión marca un punto de inflexión en la ya intensa relación entre Washington y Caracas. Con Maduro fuera del poder y detenido, la administración Trump parece estar moviendo sus piezas para consolidar un resultado político afín a sus intereses en la región. El encuentro directo con Machado, una de las figuras más prominentes y con mayor respaldo interno entre la oposición, sugiere que Estados Unidos podría estar dispuesto a respaldarla como una líder clave en el proceso que se avecina.
Este acercamiento ocurre mientras diversas fuerzas políticas dentro de Venezuela, así como actores internacionales, intentan definir el rumbo del país. La visita de Machado a la capital estadounidense la próxima semana será, sin duda, observada minuciosamente por aliados y adversarios, y sus resultados podrían definir el ritmo y la naturaleza de los cambios que se producirán en los próximos meses.
El anuncio de este encuentro, subraya la centralidad que la situación venezolana tiene en la agenda de política exterior del gobierno de Donald Trump. Lo que suceda en esa sala en Washington tendrá eco inmediato en las calles de Caracas y en las cancillerías de toda América Latina.




