El combate contra el incendio forestal que afecta a la zona de Villa Rivadavia y Cholila sumó un refuerzo aéreo determinante
En apenas dos días, el helicóptero pesado de la provincia de Río Negro descargó más de 460 mil litros de agua, optimizando el ataque sobre los frentes más activos del fuego y fortaleciendo el operativo interprovincial en Chubut.
Un aporte aéreo decisivo en tiempo récord
Según información oficial, entre el jueves 22 y el viernes 23 de enero la aeronave realizó 117 descargas de agua, cada una con una capacidad de 4.000 litros, alcanzando un total de 464.000 litros arrojados sobre el incendio. En ese lapso, el helicóptero acumuló cerca de 20 horas de vuelo efectivo en uno de los sectores más comprometidos por las llamas.
De acuerdo a lo informado por el medio Rio Negro, la intervención permitió concentrar un gran volumen de agua en menos tiempo, reforzando el ataque aéreo en puntos críticos.
Diferencias con helicópteros convencionales
La magnitud del operativo se vuelve más clara al compararla con los medios aéreos habituales. Los helicópteros forestales tradicionales suelen operar con baldes de alrededor de 1.000 litros, con una descarga efectiva cercana a los 900 litros por vuelo.
Bajo ese esquema, para igualar el volumen lanzado por el helicóptero de Río Negro en solo dos jornadas, hubieran sido necesarias unas 515 descargas de aeronaves convencionales.
Mayor capacidad y más seguridad en tierra
Desde el área operativa explicaron que cada descarga del helicóptero rionegrino equivale a más de cuatro disparos de un helicóptero estándar. Mientras una aeronave tradicional puede arrojar unos 9.000 litros en diez ciclos, el helicóptero pesado alcanza cerca de 40.000 litros en el mismo tiempo.
Este diferencial resulta clave para enfriar rápidamente los frentes activos del incendio, reducir su avance y mejorar las condiciones de seguridad para las brigadas que trabajan en tierra. Según Perfil, el aporte aéreo se consolidó como uno de los pilares del operativo interprovincial desplegado en Chubut.
La participación del helicóptero de Río Negro marcó un antes y un después en el combate del incendio en la región de Cholila, demostrando cómo la cooperación entre provincias y el uso de recursos de alta capacidad pueden resultar determinantes frente a emergencias ambientales de gran escala.




