La Asociación de Hoteles de Turismo advirtió que la temporada estival sigue con números mediocres y una ocupación estancada, en línea con el flojo desempeño del año pasado.
Tras el feriado largo de Carnaval, el sector hotelero madrynense trazó un balance poco alentador de la temporada de verano. La Asociación de Hoteles de Turismo (AHT) filial Chubut reportó una ocupación estancada y resultados “de regular para abajo”, en medio de contracción del consumo, la preferencia por escapadas breves y la moda de vacacionar en el exterior.
El presidente de la AHT Chubut, Leandro Bruzzo, explicó que, si bien se registró un leve incremento en la estadía promedio de algunos visitantes, el impacto en los índices generales fue muy mínimo. “Hay un promedio: si bien aumenta la estadía de huéspedes que se quedan quizás cinco, seis o siete noches, después en el promedio no subís mucho más de un 3,5 o 5%”, señaló.
En ese sentido, comparó los números actuales con otras etapas del año: “Comparativamente con la temporada, por ejemplo, de fauna, estás en el dos por ciento, un poquito más. Solés tener dos días de estadía. Durante enero y lo que va de febrero se están manejando números muy parecidos al año pasado, que la verdad no fueron muy buenos. Estamos repitiendo una temporada de regular para abajo”.
Impacto de la situación económica y el turismo al exterior
Bruzzo indicó que el sector ya preveía un escenario complejo para este verano, teniendo en cuenta los antecedentes de 2025 y el contexto macroeconómico. “Ya sabíamos a lo que nos podíamos enfrentar este año. Sigue manteniéndose esta realidad de que muchos argentinos decidieron tomar sus vacaciones fuera del país, principalmente en Brasil, y también en el Caribe”, sostuvo.
Al mismo tiempo, remarcó que el turismo interno se vio condicionado por la pérdida de poder adquisitivo. “El público nacional siente que es un momento de restricción en cuanto al bolsillo. Entonces las vacaciones se hacen mucho más con escapadas a lugares de cercanía. Programar unas vacaciones un poco más lejos, que necesiten aéreo, muchos kilómetros de ruta o lo que fuera que aumente los costos, ya comienza a ser un poquito más difícil de concretar”, explicó.
Esta tendencia afectó particularmente a destinos como Puerto Madryn, que requieren traslados largos o vuelos para buena parte de los visitantes, encareciendo la experiencia turística frente a otras alternativas más próximas y accesibles.
La pérdida de vuelos
Otro de los puntos centrales del balance negativo es la pérdida de conectividad aérea. Bruzzo confirmó que Madryn dejó de contar con el vuelo directo de Aerolíneas desde Córdoba a Trelew.
“Hemos perdido el vuelo de Córdoba, que creemos que es un vuelo muy interesante para nosotros, no solo porque llegaría gente de Córdoba, con quienes ya tenemos una tradición fuerte de turismo, sino también porque socialmente es importante: hay muchos chicos de acá que estudian allí y una población importante de cordobeses que vive en Puerto Madryn y suele tomar ese vuelo”, detalló.
Además, destacó la relevancia comercial y logística de esa conexión: “Córdoba es un hub que conecta el resto del norte. Entonces ese es un desafío a tratar de concretar este año”.
A esto se suma la baja del vuelo proveniente de Mar del Plata. “Hemos también perdido el vuelo de la costa, el que venía de Mar del Plata, que tenía índices muy interesantes de ocupación. Es el trabajo que nos queda para seguir consolidando nuestro destino”, remarcó.




