Alerta sanitaria en Chubut: hallazgos de vinchucas y viudas negras.
El mapa de riesgos sanitarios en la Patagonia no se limita a las leyendas urbanas ni a las problemáticas exclusivas del norte del país. En una reciente expedición que recorrió la provincia de punta a punta, el biólogo Facundo Zaffaroni, investigador del IPEEC–CENPAT (CONICET), reveló datos fundamentales sobre la convivencia de los chubutenses con artrópodos de interés médico. A través de un sistema de vigilancia que une las rutas 3 y 25, el especialista ha logrado identificar la presencia de especies nativas y establecer protocolos de prevención que derriban mitos sobre enfermedades como el Chagas y los accidentes con arácnidos en la estepa.
Esta labor de campo, que combina la ciencia de laboratorio con travesías por parajes aislados, se apoya en una red colaborativa con hospitales y vecinos. Según La17, el trabajo del equipo del CENPAT permite identificar ejemplares reportados por la comunidad, realizando búsquedas entomológicas en domicilios para descartar la formación de nidos. El objetivo principal de este monitoreo es actuar antes de que las problemáticas escalen, manteniendo a Chubut bajo una vigilancia constante que incluso la posiciona como la frontera sur del monitoreo del dengue a nivel mundial.
Vinchucas en la Patagonia: mitos y realidades del Chagas
Uno de los puntos más destacados de la investigación de Zaffaroni es la presencia de la Triatoma patagónica, una especie de vinchuca nativa de la región. A diferencia de las variedades del norte argentino que suelen colonizar el interior de las viviendas, la vinchuca patagónica tiene hábitos predominantemente silvestres, habitando en el monte y la estepa. El investigador aclaró que, aunque es un insecto hematófago capaz de portar el parásito del Chagas, los ejemplares hallados hasta el momento en Chubut no han presentado infección.
El biólogo insistió en que el riesgo de contraer la enfermedad en la provincia no debe subestimarse, aunque el escenario sea diferente al de otras jurisdicciones. «Puede ser que haya alguien viviendo entonces en este momento con el mal de Chagas y que no lo sepa», advirtió, señalando que la transmisión puede darse por migraciones o vía maternoinfantil. Asimismo, fue enfático al desmitificar las formas de contagio: el Chagas no se transmite por compartir mate, besos o relaciones sexuales, lo que ayuda a reducir el estigma sobre quienes conviven con esta afección crónica.
La viuda negra: el riesgo latente en el noreste provincial
Más allá de los insectos, la mayor preocupación sanitaria en territorio chubutense recae sobre la viuda negra. Según el gradiente ambiental analizado por el CENPAT, este arácnido tiene una presencia mucho más marcada en la zona noreste de la provincia que en la cordillera, llegando a triplicar su abundancia en ciudades como Puerto Madryn comparado con Esquel. Zaffaroni explicó que, si bien no es un animal agresivo por naturaleza, los accidentes ocurren por contacto accidental en recovecos o zonas de acopio.
Para evitar picaduras que podrían revestir gravedad, el investigador recomendó medidas de cuidado simple pero efectivas, como el uso de guantes al manipular ladrillos, cajones o elementos que hayan permanecido guardados por mucho tiempo. La vigilancia también se extiende a los movimientos de suelo y cambios ambientales, que pueden movilizar a estos ejemplares hacia zonas urbanas. La premisa es clara: el conocimiento del entorno y la prevención doméstica son las mejores herramientas para evitar complicaciones médicas.
Vigilancia epidemiológica y colaboración institucional
El éxito de este relevamiento depende de un entramado institucional que incluye a Salud Pública y áreas de Ciencia y Tecnología de la provincia. Durante sus campañas, Zaffaroni suele alojarse en hospitales locales, lo que facilita el intercambio de saberes con los pobladores de cada localidad. Este contacto directo permite optimizar los muestreos y capacitar al personal sanitario local en la identificación de escorpiones, mosquitos y otros artrópodos.
Finalmente, el investigador resaltó que Chubut se mantiene en alerta frente al desplazamiento del mosquito transmisor del dengue. Al ser la frontera sur de este monitoreo, el seguimiento de la especie es vital para comprender los cambios en la distribución geográfica de los vectores de enfermedades. En un contexto de cambio climático y constante movimiento poblacional, la ciencia en el territorio se vuelve el primer escudo protector para la salud de los chubutenses.




