Desalojo y máxima tensión: incidentes frente al Congreso por el paro.
La jornada de paro general y debate legislativo derivó en un escenario de extrema violencia en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Pasadas las 18:30 horas de este jueves, efectivos de la Policía y la Gendarmería Nacional iniciaron un avance masivo sobre los manifestantes para despejar la zona hacia la Avenida 9 de Julio. La orden de desalojo se dio en un clima de alta volatilidad, donde el despliegue de fuerzas de seguridad buscó restablecer el orden tras horas de enfrentamientos intermitentes en el centro porteño.
Los disturbios escalaron cuando un grupo de manifestantes logró derribar parte del vallado perimetral que protegía el Palacio Legislativo. Según TN, la respuesta de las fuerzas federales fue inmediata: se utilizaron camiones hidrantes, disparos de balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a las columnas de organizaciones de izquierda y gremiales. Hasta el momento, se han confirmado al menos cinco detenciones y el reporte de manifestantes heridos, entre ellos dos mujeres que debieron ser asistidas por servicios médicos en plena vía pública.
Enfrentamientos y avance de las fuerzas federales
El conflicto se agudizó entrada la tarde, mientras dentro del recinto continuaba el tratamiento de la reforma laboral. Afuera, la situación se tornó incontrolable cuando el camión hidrante de la policía avanzó sobre la multitud para hacer retroceder a quienes intentaban vulnerar la seguridad del edificio. La Policía y la Gendarmería coordinaron un avance en bloque, empujando la protesta hacia las arterias laterales, lo que generó corridas y focos de conflicto en varias esquinas del microcentro.
Durante la mañana, la tensión ya se había hecho presente con cortes parciales en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires, protagonizados por sectores de izquierda que buscaban garantizar la visibilidad de la huelga. Estos incidentes son el corolario de una jornada donde el transporte público (trenes, colectivos y taxis) fue nulo y Aerolíneas Argentinas debió cancelar 255 vuelos, dejando a miles de pasajeros afectados por la medida de fuerza.
Cruces entre el Gobierno y la CGT por el impacto del paro
Desde la Casa Rosada, los funcionarios lanzaron una dura crítica hacia la central obrera, afirmando que «lo único que hacen los sindicalistas es complicarles la vida a los trabajadores». El Gobierno busca minimizar el impacto político de la protesta, centrando el foco en los perjuicios logísticos y los incidentes de violencia en la plaza.
Por su parte, la CGT ratificó que el paro registró un «alto acatamiento» y utilizó la jornada para denunciar el cierre de empresas emblemáticas, como la planta de neumáticos Fate, responsabilizando a las políticas oficiales por la destrucción del empleo. Mientras la noche cae sobre Buenos Aires, el operativo de seguridad permanece en alerta máxima para evitar que los manifestantes regresen a las puertas del Congreso, donde el debate legislativo aún promete varias horas más de incertidumbre.




