La entidad que lidera Santiago Bausili adquirió divisas por u$s76 millones, en su 32ª intervención al hilo, sin embargo no evitó que las reservas brutas descendieran por u$s216 millones en una jornada con una caída generalizada de los diferentes dólares.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a comprar dólares en su plan de acumulación de reservas, pero no pudo sostener el nivel de las divisas y las tenencias se contrajeron por más de u$s200 millones. Este jueves adquirió divisas por u$s76 millones, en su 32ª rueda con saldo positivo, y ya capitaliza u$s2.245 millones en el año, de los cuales u$s1.088 millones corresponden a febrero.
La entidad que lidera Santiago Bausili intervino tanto en el Mercado Libre de Cambios como en operaciones «en bloque», pactadas con empresas o provincias. Sin embargo, las reservas brutas bajaron u$s216 millones y se ubicaron en los u$s44.913 millones. De acuerdo con C5N.
Según consignó la información de Ámbito, la baja respondió principalmente a un pago al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) por unos u$s30 millones y a variaciones en las cotizaciones por alrededor de u$s50 millones.
En una jornada cambiaria con presión vendedora, con el dólar mayorista, la referencia del mercado para importaciones y exportación, alejándose del techo de los $1.400 con un cierre en $1.389, el BCRA no pudo sostener el stock reservas brutas por el pago a organismos internacionales y la caída a nivel internacional del dólar, a pesar de una nueva compra diaria.
La acumulación de reservas es una señal que esperaba el mercado, ya que, en el marco de la «Fase de Remonetización 2026», la autoridad monetaria preveía un proceso de compras diarias que se limitaba a una participación de hasta el 5% del volumen operado. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, remarcó que la compra de divisas estaría atada a la demanda de pesos y al ingreso de dólares.
El FMI y los bancos de inversión también venían reclamando una política cambiaria que permitiera robustecer las arcas del organismo estatal, como sucedió en los primeros dos meses del año, con el objetivo de consolidar la estabilidad macroeconómica y sentar bases más sólidas para el crecimiento.





