Brigadistas de Santa Fe combaten el fuego en la zona crítica de Cholila.
La emergencia ígnea en la Patagonia argentina ha movilizado un complejo esquema de cooperación federal para frenar el avance de las llamas. Un contingente de 30 brigadistas provenientes de la provincia de Santa Fe se encuentra actualmente desplegado en Cholila, Chubut, operando en condiciones de extrema complejidad. Bajo la coordinación del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, este equipo técnico y operativo trabaja en jornadas extenuantes para consolidar líneas de defensa y proteger los bosques nativos del departamento Cushamen, cuya situación ha sido calificada como crítica por las autoridades nacionales.
Operativos de contención y apertura de brechas estratégicas
Las tareas en el territorio patagónico comenzaron con una asignación directa en sectores linderos a la Ruta 71. Durante las primeras 72 horas, la delegación santafesina se enfocó en la apertura de brechas cortafuego utilizando motobombas de alta presión y herramientas manuales. Según El Litoral, el director provincial de Gestión de Riesgos, Carlos Dolce, informó que la primera jornada fue especialmente exigente debido a la presencia de fuego directo; no obstante, el cambio repentino en la dirección del viento obligó a un repliegue preventivo cuando las llamas alcanzaron las copas de los árboles, priorizando siempre la integridad física de los combatientes.
El trabajo conjunto con brigadistas de Córdoba y Entre Ríos permitió, durante el segundo día, frenar un frente de incendio de aproximadamente un kilómetro de extensión. El objetivo táctico fue impedir que el fuego saltara hacia un sector de monte virgen que aún no había sido alcanzado. Estas maniobras de «ataque directo e indirecto» se realizan bajo un estricto control médico y esquemas operativos que inician a las 6 de la mañana y concluyen pasadas las 19 horas, adaptándose constantemente al comportamiento errático del clima cordillerano.
Apoyo aéreo y esquema de cooperación interjurisdiccional
En el tercer día de operaciones, el contingente sumó el apoyo de medios aéreos para enfriar los puntos calientes mientras las cuadrillas de tierra consolidaban las líneas de control. La delegación santafesina está conformada por una fuerza mixta de Bomberos Voluntarios, Bomberos Zapadores, la Brigada de Atención y Prevención de Emergencias (BAPE) y personal de Protección Civil. Este envío responde a un pedido formal de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) ante la reactivación de focos que amenazan la biodiversidad de la Comarca Andina.
El despliegue en Cholila está previsto para una duración inicial de 12 días, tras lo cual se activará un relevo con una segunda brigada que ya permanece en estado de alerta en Santa Fe. Esta rotación es fundamental para mantener la capacidad operativa de los grupos, dado el desgaste físico que supone el combate en terrenos de pendiente pronunciada y alta carga de combustible vegetal. La presencia de las provincias del centro del país en Chubut refuerza la idea de un sistema federal capaz de reaccionar ante catástrofes ambientales que superan las capacidades locales.




