TGS abre licitación para ampliar el transporte de gas de Vaca Muerta.
En un movimiento estratégico para consolidar la soberanía energética del país, Transportadora de Gas del Sur (TGS) anunció este lunes el lanzamiento de dos concursos públicos. El objetivo es adjudicar la capacidad de transporte generada por las nuevas obras de infraestructura que permitirán evacuar el excedente de producción de gas natural desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo y nodos de exportación.
Esta iniciativa surge en un contexto de crecimiento sostenido para la cuenca neuquina, la segunda reserva de gas no convencional más grande del planeta. Según GBM, las inversiones en infraestructura resultan determinantes para que Argentina logre reducir su dependencia de las importaciones y fortalezca un superávit comercial energético que se proyecta por encima de los 8.000 millones de dólares para el cierre de 2026.
Detalles de la capacidad y ampliación del sistema troncal
La licitación lanzada por TGS contempla la adjudicación de dos volúmenes críticos para la red nacional. El primero de ellos corresponde a 14 millones de metros cúbicos por día (Mm3/d), derivados de la ampliación del gasoducto troncal Perito Moreno (anteriormente Néstor Kirchner), que conecta Neuquén con la provincia de Buenos Aires.
El segundo concurso apunta a la adjudicación de 12 Mm3/d dentro del sistema regulado, con el fin de inyectar gas al Gran Buenos Aires y reforzar el abastecimiento hacia el norte del país. Esta expansión es el resultado de la adjudicación obtenida por TGS en octubre pasado, la cual implica una inversión de aproximadamente 560 millones de dólares destinada a potenciar la columna vertebral del transporte de hidrocarburos en la región.
Obras de infraestructura y plazos de ejecución
Para alcanzar estos objetivos, la mayor transportista de América Latina —que opera una red superior a los 9.400 kilómetros— ejecutará una serie de obras civiles y mecánicas de alta complejidad. El plan maestro incluye la instalación de tres nuevas plantas compresoras a lo largo de la traza del gasoducto, además de un equipo compresor adicional en la planta de Tratayén, el nodo neurálgico donde converge la producción de Vaca Muerta.
De forma complementaria, TGS se encuentra instalando 20 kilómetros de cañería adicionales desde el gasoducto Perito Moreno, un proyecto paralelo que requiere una inversión de 220 millones de dólares. Según el cronograma oficial de la compañía, se espera que «las obras estarán habilitadas para el invierno del 2027», permitiendo una respuesta eficiente durante los periodos de mayor demanda estacional en el mercado interno.
El impacto en la balanza comercial y la producción local
El despliegue de estas obras no solo beneficia a las operadoras de Vaca Muerta al eliminar los cuellos de botella en el transporte, sino que representa un alivio macroeconómico para el Estado Nacional. Al contar con mayores ductos para mover el gas neuquino, el país podrá sustituir el costoso Gas Natural Licuado (GNL) importado por producción local mucho más competitiva.
Con la mira puesta en el invierno de 2027, Argentina busca que la infraestructura acompañe el ritmo vertiginoso de la producción no convencional. El éxito de estos concursos públicos marcará un hito en la planificación energética de largo plazo, asegurando que la riqueza del subsuelo patagónico llegue efectivamente a las industrias y hogares de todo el territorio, optimizando la balanza de pagos y fomentando el desarrollo de valor agregado en origen.




