La lucha contra los incendios forestales en la región cordillerana muestra un avance puntual, pero la situación general sigue siendo crítica.
El fuego en la veranada de Fernández, margen norte del río Turbio, fue declarado oficialmente extinguido en la noche del 6 de febrero, tras una semana de combate. Sin embargo, varios focos continúan activos en la zona, manteniendo un despliegue masivo de brigadistas y medios aéreos.
Una Victoria Puntual: Extinción Tras Días de Esfuerzo Coordinado
El incendio que comenzó el 31 de enero en El Turbio fue sofocado gracias a un trabajo coordinado entre brigadistas de Golondrinas, Lago Puelo, Subcentral y personal del Parque Nacional Lago Puelo, quienes realizaron el ataque inicial.
Posteriormente, se sumó el Servicio Provincial de Manejo del Fuego para consolidar el control. Según LA17, las causas del siniestro aún están bajo investigación, un aspecto crucial para determinar responsabilidades y mejorar las medidas preventivas en una zona ambientalmente vulnerable.
La Larga Batalla Continúa: Incendios Activos y un Operativo Colosal
Mientras se lograba este objetivo, otros frentes siguen demandando una enorme cantidad de recursos. En la zona de Puerto Patriada, el incendio está contenido en un 85%, pero el sector del arroyo El Blanco permanece activo en todo su perímetro, con 126 combatientes trabajando en el lugar.
En Villa Lago Rivadavia, donde el fuego del Parque Nacional Los Alerces pasó a jurisdicción provincial, el operativo es monumental: 258 personas (brigadistas, bomberos y personal de apoyo), helicópteros, aviones hidrantes y maquinaria pesada intentan contener las llamas. Otros sectores como La Burrada y el área “Tinelli” también reciben atención constante, con brigadistas reforzando líneas cortafuegos y trabajando con apoyo aéreo para evitar reactivaciones. La crisis, lejos de terminar, se mantiene en una fase de combate intenso y vigilancia permanente.




