El FMI avala el rumbo económico pese al faltante de reservas del BCRA.
Tras siete días de intensas reuniones en Buenos Aires, la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó su segunda revisión del programa vigente con la Argentina. Los enviados del organismo multilateral, Luis Cubeddu y Bikas Joshi, emprendieron el regreso a Washington dejando un balance preliminar que combina el optimismo con la cautela. Según informaron desde el organismo, se registraron «muy buenos avances» en la implementación del plan económico que lidera el presidente Javier Milei, aunque el análisis pormenorizado de las cuentas dejó al descubierto el incumplimiento de una de las metas más sensibles: la acumulación de divisas en el Banco Central.
Esta auditoría técnica es fundamental para destrabar un nuevo desembolso de aproximadamente u$s1.000 millones, vitales para el flujo financiero del país en un año cargado de compromisos. Según Ámbito, la visita se centró en el seguimiento de los objetivos acordados en abril del año pasado durante la suscripción del Servicio Ampliado del Fondo (EFF) por u$s20.000 millones. Durante su estadía, los técnicos no solo auditaron los números oficiales con el Ministerio de Economía y el BCRA, sino que también realizaron consultas bajo el Artículo IV, reuniéndose con diversos interlocutores para conocer las perspectivas económicas desde una visión más amplia.
Avances en el superávit y deuda bajo la lupa del organismo
Uno de los pilares que sostuvo el visto bueno preliminar de la misión fue el desempeño de las cuentas públicas. El equipo técnico destacó el cumplimiento del superávit primario, que alcanzó el 1,4% del PBI, una cifra que el FMI considera clave para la estabilización macroeconómica. Además, el Gobierno nacional ratificó su voluntad de pago al cancelar recientemente intereses por u$s800 millones, una señal de compromiso que Kristalina Georgieva valoró en sus recientes encuentros con funcionarios argentinos en Arabia Saudita.
Desde el organismo señalaron textualmente: “Se registraron muy buenos avances en las conversaciones, que continuarán en los próximos días”. Este guiño del staff técnico se complementará con la conferencia de prensa prevista para este jueves por la vocera Julie Kozack, donde se espera una ratificación de la continuidad del programa. El Fondo también pondría el foco en la eficacia de las bandas cambiarias actuales como herramienta para el régimen de acumulación de activos, validando así la estrategia monetaria que se viene ejecutando.
El desafío de las reservas y el horizonte de pagos para 2026
Pese al clima de entendimiento, los números fríos del Banco Central marcaron la principal disidencia de la revisión. Mientras que el acuerdo preveía una posición de reservas de u$s3.300 millones, las cifras de la entidad monetaria cerraron el período en un negativo de u$s14.100 millones. Esta brecha de más de u$s17.000 millones obligará al Gobierno a solicitar un «waiver» (dispensa) o bien a recalibrar las metas de cara a los próximos meses, justificando el desvío en factores externos o estacionales que impidieron la compra masiva de divisas.
El horizonte para lo que resta de 2026 no da tregua. Argentina deberá hacer frente a pagos adicionales por u$s3.600 millones al organismo. No obstante, el FMI parece dispuesto a destacar la evolución reciente de las compras de divisas en el mercado oficial, entendiendo que el proceso de saneamiento del balance del BCRA es una tarea de largo plazo. El respaldo de Georgieva a las reformas estructurales de Milei sugiere que, a pesar del incumplimiento técnico en las reservas, el Directorio del Fondo priorizará la consistencia fiscal y el cambio de régimen económico para aprobar los desembolsos pendientes.




